DAME LA MANO ENSEGUIDA
Dame la mano enseguida no quieras volver atrás, esta etapa no elegida no deja de fastidiar. Vamos andar más ligeros, que es muy bueno el caminar, estos tiempos pasajeros arrastran mucha maldad. Dicen que vienen los virus cargados de mortandad, y van dejando suspiros con muy poca claridad. Dame tu mano corriendo y cierra bien tu portal, el virus viene fingiendo para anular la moral. Somos humanos sentidos, que no quieren ver llorar, estos tiempos deprimidos quieren llegar a implorar. La pandemia maliciosa derrocha su falsedad, y no puede ser hermosa si solo da mortandad. Quiero seguir caminando donde solo se ve el mar, la vida sigue esperando sin podernos aclarar. Vamos corriendo con miedo, la pandemia va detrás, este tiempo con enredo puede llegarte a matar. Todos sentimos temores, hoy no es tiempo de triunfar, se presienten los dolores que no suelen caducar. Cuando la noche nos llega con brisas de humanidad, alguna mente nos ruega vivir con fraternidad. Estas noches invernales que azotan los fuertes vientos, nos parecen infernales si nos rompen los alientos. Dejar que siga la vida en estos tristes momentos, la epidemia es una herida que quiere llevarse muertos. Todo pasa aunque haya pena, me lo dijo un buen amigo, la pandemia es la condena que nos parece un castigo. Dicen que viene la noche con sus ratos de disgustos, no quisiera hacer reproche aunque llegue dando sustos. Dame la mano deprisa, para así salir corriendo, estoy temiendo esa brisa que puede llegar hiriendo. El mañana está muy lejos y no sabemos sus normas, hoy solo vemos complejos que suben hasta las lomas. Cuando se pasen los días de estos grandes sufrimientos, buscaremos alegrías y ciertos ratos de alientos. Más hoy nos toca correr para seguir cualquier viento, en el pasado hay que ver jornadas de sufrimiento. La vida sigue adelante con sus penosas jornadas, cualquier humano inmigrante busca las horas soñadas. G X Cantalapiedra. 5 - 2 – 2021.
Dame la mano enseguida no quieras volver atrás, esta etapa no elegida no deja de fastidiar. Vamos andar más ligeros, que es muy bueno el caminar, estos tiempos pasajeros arrastran mucha maldad. Dicen que vienen los virus cargados de mortandad, y van dejando suspiros con muy poca claridad. Dame tu mano corriendo y cierra bien tu portal, el virus viene fingiendo para anular la moral. Somos humanos sentidos, que no quieren ver llorar, estos tiempos deprimidos quieren llegar a implorar. La pandemia maliciosa derrocha su falsedad, y no puede ser hermosa si solo da mortandad. Quiero seguir caminando donde solo se ve el mar, la vida sigue esperando sin podernos aclarar. Vamos corriendo con miedo, la pandemia va detrás, este tiempo con enredo puede llegarte a matar. Todos sentimos temores, hoy no es tiempo de triunfar, se presienten los dolores que no suelen caducar. Cuando la noche nos llega con brisas de humanidad, alguna mente nos ruega vivir con fraternidad. Estas noches invernales que azotan los fuertes vientos, nos parecen infernales si nos rompen los alientos. Dejar que siga la vida en estos tristes momentos, la epidemia es una herida que quiere llevarse muertos. Todo pasa aunque haya pena, me lo dijo un buen amigo, la pandemia es la condena que nos parece un castigo. Dicen que viene la noche con sus ratos de disgustos, no quisiera hacer reproche aunque llegue dando sustos. Dame la mano deprisa, para así salir corriendo, estoy temiendo esa brisa que puede llegar hiriendo. El mañana está muy lejos y no sabemos sus normas, hoy solo vemos complejos que suben hasta las lomas. Cuando se pasen los días de estos grandes sufrimientos, buscaremos alegrías y ciertos ratos de alientos. Más hoy nos toca correr para seguir cualquier viento, en el pasado hay que ver jornadas de sufrimiento. La vida sigue adelante con sus penosas jornadas, cualquier humano inmigrante busca las horas soñadas. G X Cantalapiedra. 5 - 2 – 2021.