HASTA QUE LLEGUE LA MUERTE. HASTA QUE SE VAYA EL SOL.
Aquella noche de invierno entre niebla temerosa, alguien entro en el colegio y nos mostró cierta cosa. Era el año 1962, un profesor nos recuerda, se llama Don Jaime Montes, y un vecino se le agrega, el Hasta que digo yo, no es asta de la bandera, El hasta preposición siempre se dice a cualquiera, el asta del Toro Vega no tiene nunca una H, que parezca postinera. Hasta luego. Hasta mañana. Hasta que la muerte quiera. Hasta que se marcha el virus de la temida pandemia. Hasta la noche es posible, Hasta pronto compañera. Hasta que salga la Luna y nos brille. Hasta que quiera. Ese Toro tiene un asta que parece pendenciera. El asta de la bandera es de hierro o de madera. Hasta que llegue la muerte, ese Toro es una fiera, su asta tiene un peligro que te mata cuando quiera. Hasta con H, preposición, Asta sin H, cuerno señor. Que se nos quede en la mente, esta bonita lección, muchos alumnos ausentes soltaron exclamación. Eran tiempos de penumbras. La torre se nos cayó, hoy es día de recuerdos cargados de comprensión. El año anterior quemadas las escuelas el Ayuntamiento y hundido algún bodegón. Una escuela de mayores era el local de expansión. Donde aquel mozo del pueblo nos dejó buena lección. Hoy que pasaron los años, hoy recordé su intención, su esposa Cantalapiedra, le comenté su oración. La Seca tiene motivos de recordar su depresión, fueron años de adjetivos con poca imaginación. Hasta mañana me dicen mis vecinos y portero, ellos solos lo predicen el asta mata al torero. Hasta que llegue el verano. Hasta que el Sol de calor, Hasta que el buen ser humano quiera vivir su pasión. Atrás quedan los calvarios acompañando al dolor, hoy nos quedan los diarios con fechas de otro color. G X Cantalapiedra. 29 de enero del 2021.
Aquella noche de invierno entre niebla temerosa, alguien entro en el colegio y nos mostró cierta cosa. Era el año 1962, un profesor nos recuerda, se llama Don Jaime Montes, y un vecino se le agrega, el Hasta que digo yo, no es asta de la bandera, El hasta preposición siempre se dice a cualquiera, el asta del Toro Vega no tiene nunca una H, que parezca postinera. Hasta luego. Hasta mañana. Hasta que la muerte quiera. Hasta que se marcha el virus de la temida pandemia. Hasta la noche es posible, Hasta pronto compañera. Hasta que salga la Luna y nos brille. Hasta que quiera. Ese Toro tiene un asta que parece pendenciera. El asta de la bandera es de hierro o de madera. Hasta que llegue la muerte, ese Toro es una fiera, su asta tiene un peligro que te mata cuando quiera. Hasta con H, preposición, Asta sin H, cuerno señor. Que se nos quede en la mente, esta bonita lección, muchos alumnos ausentes soltaron exclamación. Eran tiempos de penumbras. La torre se nos cayó, hoy es día de recuerdos cargados de comprensión. El año anterior quemadas las escuelas el Ayuntamiento y hundido algún bodegón. Una escuela de mayores era el local de expansión. Donde aquel mozo del pueblo nos dejó buena lección. Hoy que pasaron los años, hoy recordé su intención, su esposa Cantalapiedra, le comenté su oración. La Seca tiene motivos de recordar su depresión, fueron años de adjetivos con poca imaginación. Hasta mañana me dicen mis vecinos y portero, ellos solos lo predicen el asta mata al torero. Hasta que llegue el verano. Hasta que el Sol de calor, Hasta que el buen ser humano quiera vivir su pasión. Atrás quedan los calvarios acompañando al dolor, hoy nos quedan los diarios con fechas de otro color. G X Cantalapiedra. 29 de enero del 2021.