UN DÍA CAMINABA
Entre las sombras oscuras y sus penas encontradas,
en las horas que son duras sobran frases descarnadas.
Aquel hombre caminaba con la cruz de penitente,
su mirada iluminaba todo el camino pendiente.
Eran años de penumbras entre frases estridentes,
las penas si se deslumbran dan reflejos a sus gentes.
Cuando el camino se tuerce sin explicar sus razones,
la duda siempre aparece marcando las sensaciones.
Caminaba entre lamentos soñando con las estrellas,
en sus tristes desalientos no quedaban cosas bellas.
Sus zapatos eran viejos, con remiendos alternando,
entre su tristes complejos la vida le fue amargando.
Le vi caminando un día repleto de confusiones,
noté falta de alegría en sus raras intenciones.
Caminaba por la vida, como un pobre solitario,
llevaba la mente herida en tan sufrido calvario.
Su caminar sin destino, era buscar un amparo,
siendo triste el desatino en aquel camino raro.
Cuando sufre el caminante en cualquier raro camino,
ves su mirada humillante sin pretender un buen signo.
Aquel hombre caminante que pisó por mil caminos,
no quiso ser arrogante ni buscar bonitos trinos.
La vida marca sus pasos entre negros nubarrones,
y puede dejar fracasos imponiendo condiciones.
Los caminos de la vida no te dan explicaciones,
sin ser la ruta perdida no quieres complicaciones.
G X Cantalapiedra.
Entre las sombras oscuras y sus penas encontradas,
en las horas que son duras sobran frases descarnadas.
Aquel hombre caminaba con la cruz de penitente,
su mirada iluminaba todo el camino pendiente.
Eran años de penumbras entre frases estridentes,
las penas si se deslumbran dan reflejos a sus gentes.
Cuando el camino se tuerce sin explicar sus razones,
la duda siempre aparece marcando las sensaciones.
Caminaba entre lamentos soñando con las estrellas,
en sus tristes desalientos no quedaban cosas bellas.
Sus zapatos eran viejos, con remiendos alternando,
entre su tristes complejos la vida le fue amargando.
Le vi caminando un día repleto de confusiones,
noté falta de alegría en sus raras intenciones.
Caminaba por la vida, como un pobre solitario,
llevaba la mente herida en tan sufrido calvario.
Su caminar sin destino, era buscar un amparo,
siendo triste el desatino en aquel camino raro.
Cuando sufre el caminante en cualquier raro camino,
ves su mirada humillante sin pretender un buen signo.
Aquel hombre caminante que pisó por mil caminos,
no quiso ser arrogante ni buscar bonitos trinos.
La vida marca sus pasos entre negros nubarrones,
y puede dejar fracasos imponiendo condiciones.
Los caminos de la vida no te dan explicaciones,
sin ser la ruta perdida no quieres complicaciones.
G X Cantalapiedra.