LA SECA: CUANDO LAS MARIMANTAS...

CUANDO LAS MARIMANTAS
Las noches de nieblas fuertes en las tierras de Castilla, se hablaba mucho de muertes entre la gente sencilla. Nieblas que daban cobijo a multitud de leyendas, algunas con tiempo fijo pudieron pisar sus sendas. Marimantas engañosas, llenas de sombras pasadas, en sus brisas horrorosas dejaban vidas marcadas. Sábanas blancas dejaron cantidad de sueños rotos, donde algunos se alegraron al ver tan gran alboroto. Las marimantas gritaban en las noches silenciosas, mientras ellas se alejaban con sus vicios y sus cosas. Silencios de noches serias en las fechas de difuntos, donde se vieron miserias que dejaban muchos sustos. Las marimantas andaban como queriendo salvarse, de las famas mal ganadas para en la noche encontrarse. Hubo momentos complejos cuando sonaron disparos, las marimantas de lejos dejaron ciertos descaros. Años de miedos quebrados para seguir su camino, que se fueron engañando algún sensato vecino. Caminaban por la noche, dejando sus travesuras, nadie les puso su broche a los pasos de diabluras. Marimantas divertidos que buscaban sus quereres, algunos fueron sentidos cuando estaban con mujeres. Las leyendas se marcharon, por los Campos de Castilla, algunos las inventaron diciendo que fue en su villa. Sombras de las marimantas que recorrieron las calles, algunos sufrieron trampas entre penosos detalles. La vida sigue adelante, con sus señas de agonía, la pandemia va arrogante anulando fantasía. Estos tiempos de epidemia que solo dejan desgracias, es la terrible tragedia que deja las vidas lacias. El mañana nos espera entre luces de alborada, llegará la primavera y habrá la vida soñada. G X Cantalapiedra.