LA SECA: SI EN MEDINA DEL CAMPO...

SI EN MEDINA DEL CAMPO
Hablan los viejos refranes que dicen mucha verdad, si las barbas del vecino ves afeitar, pon tus barbas a remojar. La pandemia va marcando muchos minutos amargos, y además viene dejando a muchas gentes llorando. No vale sentirse preso, ni gritar buscando ayuda, ni querer quitarse el peso en esta epidemia aguda. Medina lo va sufriendo entre brisas otoñales, La Seca viene sintiendo al conocer sus verdades. La suerte puede acabarse lo mismo que algún dinero, todo es cuestión de apañarse siendo siempre un caballero. Medina está confinada en este sentir austero, la ciudad vive callada aunque la cueste dinero. Los virus siguen corriendo por caminos y cañadas, y jamás van comprendiendo que eliminen las jornadas. Esta pandemia maldita, que no conoce razones, hoy con la muerte se agita en su mar de confusiones. Medina del Campo brilla, La Seca tiene temores, dice la gente sencilla que va temiendo dolores. Estos virus asesinos que desconocen sus causas, nunca podrán ser divinos ni escucharan a las pausas. La Seca teme el futuro de tan penosa tragedia, al ver el otoño oscuro que no produce comedia. Octubre busca la lumbre, y Castilla va pensando, que nadie el mal lo descubre con la pandemia dañando. Estas jornadas de penas entre sombras enquistadas, pudieran dejar condenas en familias siempre amadas. Medina del Campo piensa con ver la peste borrada, sin ser su mañana tensa con la pandemia anulada. Cuando las brisas de octubre dejan señales de penas, muchas veces se descubre que no todo son condenas. La esperanza que no muera en estas fechas sentidas, siempre habrá gente que quiera ver sus calles divertidas. La pandemia tiene males que amargaran muchas vidas, estos virus anormales solo sueñan con heridas. G X Cantalapiedra. 30 – 9 – 2020.