LA SECA: CUANDO EL DEMONIO NOS TIENTA...

CUANDO EL DEMONIO NOS TIENTA
Vamos andando tranquilos por los caminos del mundo, sin querer ganar más kilos sientes tu vivir fecundo. El demonio nunca cesa en sus muchas conclusiones, dicen que siempre regresa para marcar negaciones. Voy por la vida tranquilo sin esperar más lecciones, mientras que siempre perfilo un montón de confusiones. El demonio nos íntima con sus grandes evasiones, el jamás habla del clima ni de grandes soluciones. La noche parece buena, cuando ves algún demonio, él lo que ve lo envenena incluso en el manicomio. Sus caricias son complejas, y sus manos tentadoras, aunque nunca las ves viejas para amargarte las horas. Demonios endemoniados, que caminan en silencio, parecen ser encontrados en puertas del cementerio. Hay demonios que reviven los pasajes mal llevados, y sobre sombras escriben los nombres más complicados. El demonio va metido dentro del endemoniado, en su caminar sentido se ve su rumbo marcado. Cuando el demonio te tienta corre buscando algo helado, las palabras que se inventa solo son fuego apagado. Hablan de sus fuertes manos y de sus muchas hechuras, en sus rasgos inhumanos lleva por dentro locuras. Que no se suba en tu coche, ni les des nunca cobijo, pronto veras su reproche en su caminar no fijo. Endiablado de promesas que se marcharan volando, el siempre deja sorpresas que llegaran castigando. No le des nunca cobijo, ni le prometas ternura, la vida no es acertijo ni un caminar en diablura. El mañana no está lejos, y volverán muchos diablos, arráncate los complejos sin preguntar a los sabios. Están los diablos volando sin entender de pandemia, ellos lo siguen gozando al ver seguir la epidemia. Endiablados de mentiras en esta dura tragedia, al ver los virus que giran sin ser bonita comedia. No busques falsas palabras de los seres endiablados, ellos solo buscan arras en tus pasos angustiados. Endiablados de caminos por las tierras castellanas, buscando gentes sin signos que pudieran ser humanas. Dejar que sigan de paso sin preguntarles siquiera, el diablo teme el fracaso y anula la primavera. Castellanos del silencio, humanos comprometidos, el diablo deja desprecio viendo los cuerpos vencidos. G X Cantalapiedra.