LA SECA: LOS CAMINOS LASECANOS...

LOS CAMINOS LASECANOS
La Seca tiene caminos cargados de sufrimientos, donde se soñaron vinos entre sus largos sarmientos. Caminos con sus laderas que conocen bien los vientos, existen las primaveras que dejaron desalientos. Las heladas son temidas, con sus horribles momentos, las cepas quedan heridas con sus tallos de lamentos. Los Caminos de la Seca los visita siempre el viento, queriendo tocar la tecla que puede dejar aliento. El Camino San Martín, sabe mucho de tormentos, hubo pestes con mal fin que dejaron muchos muertos. Subiendo por La Almendrera con La Perdiz de testigo, llevas el viento a tu vera como si fuera un castigo. El Camino de Los Perros su historia no se ha perdido, recuerdos que dejan hierros del Hospital deprimido. El Camino Ruedangosto, con el estraperlo vivo, sin ser un camino angosto tuvo su buen adjetivo. El Camino de La Moya, nunca quiso ser distinto, sin ser jamás una joya tuvo viñedos de tinto. Allí por Cuatro Caminos los vientos corren marchosos, es tierra de buenos trinos con sus pájaros dichosos. El Camino de La Guija, tiene brisas de verano, desde La Granja se fija un color muy campechano. Cuesta del Calvario Viejo, con su ladera brillando, es camino sin complejo para seguir progresando. La Seca tiene caminos que se llevan en el alma, algunos fueron destinos que casi nadie reclama. Hablan del Monte Pedroso y su camino de tierra, donde el viento vanidoso algún recuerdo le entierra. El Camino de La Peña siempre mirando a su Duero, tuvo su etapa risueña con gestos aventureros. Por El Camino del Puerto entre viñas orgullosas, su marcha tuvo el acierto de ver sus horas gozosas. Por La Poza La Veguilla en sus llanuras inmensas, se recuerda vuestra Villa pasando las fechas tensas. El Camino Rodilana tuvo siempre su misterio, entre alguna frase vana se miraba el cementerio. Hay caminos penitentes que se llevan con cordura, se tienen siempre presentes sin querer ver las locuras. Sentir La Seca y sus brisas en las tardes angustiadas, sin reprimir las sonrisas de otras jornadas pasada. Cuando afloran los caminos entre frases relucientes, temes sufrir vientos finos anulando penitentes…. G X Cantalapiedra.