LA MADRE NATURALEZA NOS DEJA SUS CONCLUSIONES.
Esta maldita pandemia que vuela por los caminos, impone sus conclusiones sin hablar de su mal signo. La Madre Naturaleza quiere marcarnos su ritmo, y muestra su fortaleza con este penoso abismo. El virus viene volando sin marcar su recorrido, es algo que vas notando cuando te sientes perdido. Cuando se secan las flores y los misterios afloran, comenzaran los dolores que algunas tumbas decoran. Naturaleza sin miedo para seguir adelante, cada cual tiene su credo que buscará su calmante. En las tierras castellanas entre viñedos flamantes, se sueñan veredas sanas sin los virus galopantes. El miedo guarda la viña, me dijeron de pequeño, este virus hoy se apiña para romper algún sueño. La Madre Naturaleza nos marca sus soluciones, sin comentar la torpeza de las malas intenciones. Las noches se van notando que se sienten descuidadas, mientras vamos contemplando muchas bocas mal cerradas. Enfilando sentimientos, vivimos siempre pensando, no queremos sufrimientos de los que llegan volando. Castellanos de Castilla, lo dijo Alberti cantando, imponer vida sencilla para lograr ir triunfando. Esta epidemia maldita que solo da sobresaltos, no precisa agua bendita para dejar muchos llantos. Cuando se vaya marchando esta maldita tragedia, iremos todos contando que fue mala la comedia. No busquemos compromisos, ni reclamemos verdades, tuvimos ciertos avisos que les vieron falsedades. Ahora nos llega el rebrote por los caminos del mundo, sentiremos el azote de solo ver el absurdo. Contagiados de mentiras, entre brotes delicados, muchas personas suspiran cuando se ven contagiados. Hospitales al completo, consultas medio cerradas, la salud te pone el veto en las noches angustiadas. La Madre Naturaleza viene marcando los pasos, y no quiere dar tristeza al ver llegar los fracasos. Cada cual en su colmena, si tienes bonita casa, la pandemia deja pena por donde el virus arrasa. Sin buscar nuevos amigos, ni gritar las madrugadas, los virus dan los castigos que anulan las alboradas. Cuando los vientos descansen y se noten las andadas, quizá las lluvias remplacen a las tristezas guardadas… G X Cantalapiedra.
Esta maldita pandemia que vuela por los caminos, impone sus conclusiones sin hablar de su mal signo. La Madre Naturaleza quiere marcarnos su ritmo, y muestra su fortaleza con este penoso abismo. El virus viene volando sin marcar su recorrido, es algo que vas notando cuando te sientes perdido. Cuando se secan las flores y los misterios afloran, comenzaran los dolores que algunas tumbas decoran. Naturaleza sin miedo para seguir adelante, cada cual tiene su credo que buscará su calmante. En las tierras castellanas entre viñedos flamantes, se sueñan veredas sanas sin los virus galopantes. El miedo guarda la viña, me dijeron de pequeño, este virus hoy se apiña para romper algún sueño. La Madre Naturaleza nos marca sus soluciones, sin comentar la torpeza de las malas intenciones. Las noches se van notando que se sienten descuidadas, mientras vamos contemplando muchas bocas mal cerradas. Enfilando sentimientos, vivimos siempre pensando, no queremos sufrimientos de los que llegan volando. Castellanos de Castilla, lo dijo Alberti cantando, imponer vida sencilla para lograr ir triunfando. Esta epidemia maldita que solo da sobresaltos, no precisa agua bendita para dejar muchos llantos. Cuando se vaya marchando esta maldita tragedia, iremos todos contando que fue mala la comedia. No busquemos compromisos, ni reclamemos verdades, tuvimos ciertos avisos que les vieron falsedades. Ahora nos llega el rebrote por los caminos del mundo, sentiremos el azote de solo ver el absurdo. Contagiados de mentiras, entre brotes delicados, muchas personas suspiran cuando se ven contagiados. Hospitales al completo, consultas medio cerradas, la salud te pone el veto en las noches angustiadas. La Madre Naturaleza viene marcando los pasos, y no quiere dar tristeza al ver llegar los fracasos. Cada cual en su colmena, si tienes bonita casa, la pandemia deja pena por donde el virus arrasa. Sin buscar nuevos amigos, ni gritar las madrugadas, los virus dan los castigos que anulan las alboradas. Cuando los vientos descansen y se noten las andadas, quizá las lluvias remplacen a las tristezas guardadas… G X Cantalapiedra.