CUANDO DIVISO LA SECA
Cuando diviso La Seca desde La Cuesta Medina, me parece ver la tecla de esa bonita colina. El corazón se acelera sin notar las negaciones, sin ser mi vida altanera me gustan las conclusiones. Pisar La Seca con calma, es vivir en el pasado, a veces pienso en el alma que busca un tiempo añorado. Cuando solo me pregunto en las fechas ya pasadas, a veces hasta me asusto viendo sus casas borradas. Otras nuevas construcciones, quieren cambiar el destino, ciertas penosas razones pueden dejar otro signo. Mis preguntas quedas rotas, si apenas quedan amigos, aquellas viejas derrotas nunca tuvieron castigos. Cuando afloran los misterios, sin saber sus contenidos, recuerdas que hay cementerios con sus nombres incluidos. La Seca tuvo sus llantos escuchando desatinos, muchos fueron sobresaltos que aun guardan viejos caminos. Cuando diviso La Seca, que es la Cuna del buen vino, algo en mi pecho se pega queriendo intentar ser fino. Desde La Cuesta San Roque sin impedir remolinos, la muerte tiene su toque que hace temblar desatinos. La Seca se va sintiendo por sus gozosos caminos, el aire viene diciendo que no es tierra de molinos. La Seca no quiere olvido ni ser tierra de inmigrantes, algún hombre fallecido lo dijo muchos instantes. Los recuerdos van volando sin imponer condiciones, el tiempo corre marcando otras nuevas ilusiones. El camino del retorno nunca guarda sus leyendas, La Seca tiene un contorno que guarda bonitas sendas. El mañana queda lejos esperando a la esperanza, la Seca no ve complejos cuando no existe otra danza. G X Cantalapiedra.
Cuando diviso La Seca desde La Cuesta Medina, me parece ver la tecla de esa bonita colina. El corazón se acelera sin notar las negaciones, sin ser mi vida altanera me gustan las conclusiones. Pisar La Seca con calma, es vivir en el pasado, a veces pienso en el alma que busca un tiempo añorado. Cuando solo me pregunto en las fechas ya pasadas, a veces hasta me asusto viendo sus casas borradas. Otras nuevas construcciones, quieren cambiar el destino, ciertas penosas razones pueden dejar otro signo. Mis preguntas quedas rotas, si apenas quedan amigos, aquellas viejas derrotas nunca tuvieron castigos. Cuando afloran los misterios, sin saber sus contenidos, recuerdas que hay cementerios con sus nombres incluidos. La Seca tuvo sus llantos escuchando desatinos, muchos fueron sobresaltos que aun guardan viejos caminos. Cuando diviso La Seca, que es la Cuna del buen vino, algo en mi pecho se pega queriendo intentar ser fino. Desde La Cuesta San Roque sin impedir remolinos, la muerte tiene su toque que hace temblar desatinos. La Seca se va sintiendo por sus gozosos caminos, el aire viene diciendo que no es tierra de molinos. La Seca no quiere olvido ni ser tierra de inmigrantes, algún hombre fallecido lo dijo muchos instantes. Los recuerdos van volando sin imponer condiciones, el tiempo corre marcando otras nuevas ilusiones. El camino del retorno nunca guarda sus leyendas, La Seca tiene un contorno que guarda bonitas sendas. El mañana queda lejos esperando a la esperanza, la Seca no ve complejos cuando no existe otra danza. G X Cantalapiedra.