LA SECA: CUANDO BAJAS HASTA EL DUERO...

CUANDO BAJAS HASTA EL DUERO
Cuando bajas hasta el Duero
en las frías madrugadas,
puedes sentir el acero
de las grandes escarchadas.

Sentir brisas heladoras
con la niebla siempre helada,
en las más terribles horas
de alguna noche marcada.

Si sueñas bajar al Duero
entre nieblas muy cargadas,
no busques el romancero
de las noches marginadas.

Bajar al Duero soñando
entre brisas encantadas,
para que vivas gozando
de muchas noches privadas.

Hay momentos en la vida
que no temes la balanza,
y ves la ruta elegida
llena de triste templanza.

Cuantas veces caminando
entre sombras despistadas,
piensas que sigues pensando
en las noches destempladas.

Bajar al Duero temblando
al ver que brillan heladas,
el río no va cantando
ni recuerda las pisadas.

Cuando la noche termina
y se nota la alborada,
el ambiente determina
que el alma sigue cansada.

Si quieres bajar al Duero
con el alma bien templada,
no sueñes con un te quiero
ni busques noche embrujada.
G X Cantalapiedra.
11 – 6 – 2020.