LA SECA Y SUS PODADORES DE VIÑAS.
Este virus tenebroso
que amargara muchas cenas,
le tachamos de horroroso
al ver como arrastra penas.
Cuando se guardan distancias
teniendo conciencias plenas,
sin presumir de arrogancias
estas horas no son buenas.
Podadores lasecanos
sufridores entre cepas,
sin poder calentar manos
los hielos marcan las metas.
Sin que los virus detengan
vuestros trabajos manuales,
hoy las podas no se pliegan
aun siendo días fatales.
Los virus vienen corriendo
de noche y por la mañana,
dicen que llegan fingiendo
sin ser gente lasecana.
Virus que marcan las horas
más tristes de la semana,
dicen que nunca decoran
cualquiera promesa vana.
Pisar las viñas podadas
dejando brillar el suelo,
esas tierras son marcadas
por ser viñas con su vuelo.
Podadores de esperanza
cumplidores con enredos,
sin querer hacer balanza
todos conocen sus credos.
Los virus quieren dañando
machacar muchos majuelos,
naturaleza labrando
anulara los desvelos.
G X Cantalapiedra.
15 – 3 – 2020.
Este virus tenebroso
que amargara muchas cenas,
le tachamos de horroroso
al ver como arrastra penas.
Cuando se guardan distancias
teniendo conciencias plenas,
sin presumir de arrogancias
estas horas no son buenas.
Podadores lasecanos
sufridores entre cepas,
sin poder calentar manos
los hielos marcan las metas.
Sin que los virus detengan
vuestros trabajos manuales,
hoy las podas no se pliegan
aun siendo días fatales.
Los virus vienen corriendo
de noche y por la mañana,
dicen que llegan fingiendo
sin ser gente lasecana.
Virus que marcan las horas
más tristes de la semana,
dicen que nunca decoran
cualquiera promesa vana.
Pisar las viñas podadas
dejando brillar el suelo,
esas tierras son marcadas
por ser viñas con su vuelo.
Podadores de esperanza
cumplidores con enredos,
sin querer hacer balanza
todos conocen sus credos.
Los virus quieren dañando
machacar muchos majuelos,
naturaleza labrando
anulara los desvelos.
G X Cantalapiedra.
15 – 3 – 2020.