SI OLVIDAR A NUESTRAS MADRES
Conocimos el machismo
en los campos lasecanos,
lo mismo que el caciquismo
que tuvo sus sueños vanos.
Caciques de medio pelo
montando caballo blanco,
nunca nos dieron consuelo
los que adoraban a Franco.
Conocimos el machismo
desde la edad más temprana,
y odiaron el feminismo
hasta de la propia hermana.
Fanáticos rompe vidas
aduladores quemados,
tuvieron fechas perdidas
en lugares apartados.
Se marcharon de La Seca,
eran hombres repudiados,
nadie les toco la tecla
al sentirles angustiados.
Detrás dejaron recuerdos
que no pasaron de largo,
fueron los momentos cuerdos
en aquel camino amargo.
No hay senderos luminosos,
ni quedan campos llorando,
los caminos horrorosos
quisiera verlos brillando.
El machismo intolerante
fue recorriendo caminos,
hablan de su mal talante
y de sus penosos signos.
Se van cambiando los pasos
de tan penosos machistas,
que adoraban los fracasos
en mujeres feministas.
G X Cantalapiedra.
8 – 3 – 2020.
Conocimos el machismo
en los campos lasecanos,
lo mismo que el caciquismo
que tuvo sus sueños vanos.
Caciques de medio pelo
montando caballo blanco,
nunca nos dieron consuelo
los que adoraban a Franco.
Conocimos el machismo
desde la edad más temprana,
y odiaron el feminismo
hasta de la propia hermana.
Fanáticos rompe vidas
aduladores quemados,
tuvieron fechas perdidas
en lugares apartados.
Se marcharon de La Seca,
eran hombres repudiados,
nadie les toco la tecla
al sentirles angustiados.
Detrás dejaron recuerdos
que no pasaron de largo,
fueron los momentos cuerdos
en aquel camino amargo.
No hay senderos luminosos,
ni quedan campos llorando,
los caminos horrorosos
quisiera verlos brillando.
El machismo intolerante
fue recorriendo caminos,
hablan de su mal talante
y de sus penosos signos.
Se van cambiando los pasos
de tan penosos machistas,
que adoraban los fracasos
en mujeres feministas.
G X Cantalapiedra.
8 – 3 – 2020.