ERAN TIEMPOS DE ARADOS
Eran concursos de arada
en las tierras lasecanas,
alguna fecha marcada
dejó sus largas besanas.
Con mulas muy preparadas
entre nuevas ilusiones,
aquellas tardes de aradas
dejaron mil sensaciones.
Carretera a Tordesillas
entre señales marcadas,
fueron distintas cuadrillas
en tan preciosas aradas.
Mozos llamados de mulas
quisieron dejar sus huellas,
sin andar nunca a reculas
hicieron las tardes bellas.
La juventud fue dejando
sus perfectas emociones,
los surcos fueron brillando
entre sueños y razones.
El Árbol Alto testigo
nos dejó sus conclusiones,
en aquel ambiente amigo
las gentes dan opiniones.
Concursos llenos de gente
para ver habilidades,
La Seca puso su ambiente
sin importar las edades.
Se acabaron los concursos
con tantas mulas a pares,
hoy son cosas en desusos
que comentan en los bares.
La Seca marcó besanas
en un ambiente altanero,
dicen que algunas mañanas
soñaban ser el primero.
G X Cantalapiedra.
Eran concursos de arada
en las tierras lasecanas,
alguna fecha marcada
dejó sus largas besanas.
Con mulas muy preparadas
entre nuevas ilusiones,
aquellas tardes de aradas
dejaron mil sensaciones.
Carretera a Tordesillas
entre señales marcadas,
fueron distintas cuadrillas
en tan preciosas aradas.
Mozos llamados de mulas
quisieron dejar sus huellas,
sin andar nunca a reculas
hicieron las tardes bellas.
La juventud fue dejando
sus perfectas emociones,
los surcos fueron brillando
entre sueños y razones.
El Árbol Alto testigo
nos dejó sus conclusiones,
en aquel ambiente amigo
las gentes dan opiniones.
Concursos llenos de gente
para ver habilidades,
La Seca puso su ambiente
sin importar las edades.
Se acabaron los concursos
con tantas mulas a pares,
hoy son cosas en desusos
que comentan en los bares.
La Seca marcó besanas
en un ambiente altanero,
dicen que algunas mañanas
soñaban ser el primero.
G X Cantalapiedra.