SIN COMENTARIOS NI ADORNOS
Sin comentarios ni adornos
como un vulgar emigrante,
tan solo serios contornos
que puedes tener delante.
Sentir la brisa del viento
que azota muchos instantes,
y borrar el sufrimiento
de ciertos sueños constantes.
Cuando se siente la noche,
si tu tierra está delante,
no puedes ponerle el broche
algún sueño delirante.
Somos parte del camino,
humanos, pero emigrantes,
no conocemos el signo
de vivir sueños brillantes.
Los adornos les borramos
sin entender del abismo,
tan solo a veces miramos
lo que es puro fanatismo.
Los comentarios se mueren
en los pasos delicados,
alguien dice que sugieren
dejarlos abandonados.
Los caminos del entorno
siempre fueron marginados,
nadie quisiera el retorno
con los campos medio helados.
La Seca tiene caminos
que son polvo dislocado,
nunca se vieron divinos
ni pisando el suelo helado.
Los contornos de San Roque
tienen minutos marcados,
no precisan ningún toque
en los días comentados.
G X Cantalapiedra.
Sin comentarios ni adornos
como un vulgar emigrante,
tan solo serios contornos
que puedes tener delante.
Sentir la brisa del viento
que azota muchos instantes,
y borrar el sufrimiento
de ciertos sueños constantes.
Cuando se siente la noche,
si tu tierra está delante,
no puedes ponerle el broche
algún sueño delirante.
Somos parte del camino,
humanos, pero emigrantes,
no conocemos el signo
de vivir sueños brillantes.
Los adornos les borramos
sin entender del abismo,
tan solo a veces miramos
lo que es puro fanatismo.
Los comentarios se mueren
en los pasos delicados,
alguien dice que sugieren
dejarlos abandonados.
Los caminos del entorno
siempre fueron marginados,
nadie quisiera el retorno
con los campos medio helados.
La Seca tiene caminos
que son polvo dislocado,
nunca se vieron divinos
ni pisando el suelo helado.
Los contornos de San Roque
tienen minutos marcados,
no precisan ningún toque
en los días comentados.
G X Cantalapiedra.