QUE NO SE OLVIDEN EN LA SECA
Puede que pasen los años
sin apenas darse cuenta,
y no comenten los daños
que la memoria alimenta.
Los desastres de mi villa
se dejan en el olvido,
dice la gente sencilla
que es un camino perdido.
Voces de los inmigrantes
al sentirse deprimidos,
que en muchos de sus instantes
presienten ecos perdidos.
“Ya no merece la pena”,
concluyen en sus avisos,
nadie sabe de condenas
ni reclamar compromisos.
Que no se olvide la gente
de momentos con prejuicios,
en aquel penoso ambiente
jamás hablaron de juicios.
Sigue la Torre caída,
como si fuera un mal vicio,
algunos hablan de herida
de tan grande precipicio.
Las campanas van sonando
no sé si son de alegría,
a veces suenan llorando
en perfecta sintonía.
Que no se olviden las fechas
de las tristes fantasías,
y mucho menos las brechas
con frases de algunos días.
La Seca guarda silencio,
es triste escuchar porfía,
nadie quiere ser el necio
de tan seria melodía.
G X Cantalapiedra.
Puede que pasen los años
sin apenas darse cuenta,
y no comenten los daños
que la memoria alimenta.
Los desastres de mi villa
se dejan en el olvido,
dice la gente sencilla
que es un camino perdido.
Voces de los inmigrantes
al sentirse deprimidos,
que en muchos de sus instantes
presienten ecos perdidos.
“Ya no merece la pena”,
concluyen en sus avisos,
nadie sabe de condenas
ni reclamar compromisos.
Que no se olvide la gente
de momentos con prejuicios,
en aquel penoso ambiente
jamás hablaron de juicios.
Sigue la Torre caída,
como si fuera un mal vicio,
algunos hablan de herida
de tan grande precipicio.
Las campanas van sonando
no sé si son de alegría,
a veces suenan llorando
en perfecta sintonía.
Que no se olviden las fechas
de las tristes fantasías,
y mucho menos las brechas
con frases de algunos días.
La Seca guarda silencio,
es triste escuchar porfía,
nadie quiere ser el necio
de tan seria melodía.
G X Cantalapiedra.