NO LA DIGAS QUE NO VUELVO
No la digas que no vuelvo,
ni comentes mis andadas,
la vida te pega un vuelco
en las noches más soñadas.
Cuando la vida nos marca
sus caminos traicioneros,
temes el ver que te embarca
en lugares pendencieros.
No la comentes mi vida,
ni quieras hablar del cielo,
sin ver la ruta perdida
nunca maldigas el suelo.
Deja que siga la vida
sin buscar jamás dinero,
si la senda es elegida
nunca serás pordiosero.
Cuando las noches se cierran
sobre los verdes viñedos,
dicen que a veces se entierran
leyendas de viejos credos.
No la comentes mis pasos
cuando los vientos son fieros,
ni pregones mis fracasos
al pisar otros senderos.
La vida nos da lecciones
cargadas de sentimientos,
y comprendemos razones
que pueden darnos alientos.
No valen las oraciones
cuando soplan fuertes vientos,
existen sueños simplones
que solo dan sufrimientos.
Deja que siga la vida,
deja venir a la muerte,
cualquiera bala perdida
puede acabar con tu suerte.
G X Cantalapiedra.
No la digas que no vuelvo,
ni comentes mis andadas,
la vida te pega un vuelco
en las noches más soñadas.
Cuando la vida nos marca
sus caminos traicioneros,
temes el ver que te embarca
en lugares pendencieros.
No la comentes mi vida,
ni quieras hablar del cielo,
sin ver la ruta perdida
nunca maldigas el suelo.
Deja que siga la vida
sin buscar jamás dinero,
si la senda es elegida
nunca serás pordiosero.
Cuando las noches se cierran
sobre los verdes viñedos,
dicen que a veces se entierran
leyendas de viejos credos.
No la comentes mis pasos
cuando los vientos son fieros,
ni pregones mis fracasos
al pisar otros senderos.
La vida nos da lecciones
cargadas de sentimientos,
y comprendemos razones
que pueden darnos alientos.
No valen las oraciones
cuando soplan fuertes vientos,
existen sueños simplones
que solo dan sufrimientos.
Deja que siga la vida,
deja venir a la muerte,
cualquiera bala perdida
puede acabar con tu suerte.
G X Cantalapiedra.