AQUELLOS VIEJOS RECUERDOS
Se terminaron las mulas
los burros y carreteros,
ya se acabaron mis dudas
de aquellos niños yunteros.
La Seca dejo sus carros
que hicieron muchos senderos,
entre caminos con barros
donde triunfaron los hielos.
Viejos oficios del campo
de hortelanos con sombrero,
que conocieron los llantos
entre el sudor verdadero.
Aquellos viejos oficios
que llamaron albarderos,
boterías y suplicios
de los muchos pellejeros.
Oficios de esquiladores
junto a los niños yunteros,
zagales con sus pastores
de señores altaneros.
Sin carros ni carreteros
dicen que no existe herrero,
se marcharon los cesteros
y hasta el mismo pregonero.
Oficios que fueron dignos
de valientes caballeros,
que cambiaron sus destinos
sin querer ser usureros.
Dicen que no quedan burros
por las calles de mi pueblo,
mientras hablan del barullo
que con pensarlo yo tiemblo.
Oficios que son cultura
y se recuerdan con celo,
algunos te dan dulzura
por sentirles en su cielo.
G X Cantalapiedra.
Se terminaron las mulas
los burros y carreteros,
ya se acabaron mis dudas
de aquellos niños yunteros.
La Seca dejo sus carros
que hicieron muchos senderos,
entre caminos con barros
donde triunfaron los hielos.
Viejos oficios del campo
de hortelanos con sombrero,
que conocieron los llantos
entre el sudor verdadero.
Aquellos viejos oficios
que llamaron albarderos,
boterías y suplicios
de los muchos pellejeros.
Oficios de esquiladores
junto a los niños yunteros,
zagales con sus pastores
de señores altaneros.
Sin carros ni carreteros
dicen que no existe herrero,
se marcharon los cesteros
y hasta el mismo pregonero.
Oficios que fueron dignos
de valientes caballeros,
que cambiaron sus destinos
sin querer ser usureros.
Dicen que no quedan burros
por las calles de mi pueblo,
mientras hablan del barullo
que con pensarlo yo tiemblo.
Oficios que son cultura
y se recuerdan con celo,
algunos te dan dulzura
por sentirles en su cielo.
G X Cantalapiedra.