LOS LAVAJOS SECADOS
Los recuerdos siguen vivos
repitiendo sus verdades,
no se ponen adjetivos
a muchas calamidades.
Lavajos que fueron signos
de humedades sin calvarios,
luego hablaron de los trinos
de pájaros y salarios.
La Seca tuvo lavajos
que aguantaron las sequías,
hubo rebaños y atajos
que levantaron porfías.
La Poza de La Veguilla
lo mismo que Vascarlón,
aquella gente sencilla
supo su gran tradición.
En La Poza de Los Lobos
por el Camino del Puerto,
se notaban ciertos logros
en aquel pasado incierto.
Cantarranas y otras fuentes
todas quedaron secadas,
se las tienen muy presentes
con laderas refrescadas.
Valtarre se ve reseca
aquella fuente encantada,
hoy pensamos en La Seca
al ver el agua buscada.
Ya no valen los refranes
ni las viejas profecías,
estos tiempos dan desmanes
que amargan los buenos días.
La sequía se acrecienta
por estos bellos lugares,
aunque nadie se arrepienta
de ver secos sus hogares.
G X Cantalapiedra.
Los recuerdos siguen vivos
repitiendo sus verdades,
no se ponen adjetivos
a muchas calamidades.
Lavajos que fueron signos
de humedades sin calvarios,
luego hablaron de los trinos
de pájaros y salarios.
La Seca tuvo lavajos
que aguantaron las sequías,
hubo rebaños y atajos
que levantaron porfías.
La Poza de La Veguilla
lo mismo que Vascarlón,
aquella gente sencilla
supo su gran tradición.
En La Poza de Los Lobos
por el Camino del Puerto,
se notaban ciertos logros
en aquel pasado incierto.
Cantarranas y otras fuentes
todas quedaron secadas,
se las tienen muy presentes
con laderas refrescadas.
Valtarre se ve reseca
aquella fuente encantada,
hoy pensamos en La Seca
al ver el agua buscada.
Ya no valen los refranes
ni las viejas profecías,
estos tiempos dan desmanes
que amargan los buenos días.
La sequía se acrecienta
por estos bellos lugares,
aunque nadie se arrepienta
de ver secos sus hogares.
G X Cantalapiedra.