CADA CUAL TIENE SU SITIO
No es igual gritar al viento,
cada cual tiene su sitio,
en la moral de algún muerto,
no vale contar mentiras,
ni suspirar frente al viento.
Los pensamientos son libres,
libres las nubes y el viento,
las penas cuando se escriben
solo causan sufrimiento.
Dejar que vuelen las penas
sin que las azote el viento,
ellas no quieren cadenas
ni las falta nunca aliento.
Hay penas que van marcando
caminos de desalientos,
con algún sueño profundo
que quiere ver descontentos.
Cada cual tiene su sitio,
incluso después de muerto,
la vida marca su juicio
al vivir el triste entuerto.
No quiero viejas razones,
ni mentar a muchos muertos,
si se van las emociones
vives momentos inciertos.
Las tumbas tienen sus huellas,
que lejos están del tiempo,
no mires a las estrellas
ni pienses en aquel templo.
Cuando los nombres se clavan
en las sendas del lamento,
muchas historias se graban
con pesado sentimiento.
Fueron pocas las promesas
que pude hacer a los muertos,
hoy me parecen sorpresas
con brisas de malos vientos.
Cada cual tiene su vida
sin abrazar los lamentos,
que pueden causar herida
cuando rompen los cimientos.
No existe senda perdida
camino del cementerio,
es una ruta elegida
en el momento más serio.
G X Cantalapiedra.
No es igual gritar al viento,
cada cual tiene su sitio,
en la moral de algún muerto,
no vale contar mentiras,
ni suspirar frente al viento.
Los pensamientos son libres,
libres las nubes y el viento,
las penas cuando se escriben
solo causan sufrimiento.
Dejar que vuelen las penas
sin que las azote el viento,
ellas no quieren cadenas
ni las falta nunca aliento.
Hay penas que van marcando
caminos de desalientos,
con algún sueño profundo
que quiere ver descontentos.
Cada cual tiene su sitio,
incluso después de muerto,
la vida marca su juicio
al vivir el triste entuerto.
No quiero viejas razones,
ni mentar a muchos muertos,
si se van las emociones
vives momentos inciertos.
Las tumbas tienen sus huellas,
que lejos están del tiempo,
no mires a las estrellas
ni pienses en aquel templo.
Cuando los nombres se clavan
en las sendas del lamento,
muchas historias se graban
con pesado sentimiento.
Fueron pocas las promesas
que pude hacer a los muertos,
hoy me parecen sorpresas
con brisas de malos vientos.
Cada cual tiene su vida
sin abrazar los lamentos,
que pueden causar herida
cuando rompen los cimientos.
No existe senda perdida
camino del cementerio,
es una ruta elegida
en el momento más serio.
G X Cantalapiedra.