LAS DESPEDIDAS AMARGAS
Las horas son tenebrosas
cuando las lágrimas flotan,
no existen rosas dichosas
si las penas siempre brotan.
Hay despedidas amargas
que sufren los sentimientos,
no valen palabras largas
al vivir los sufrimientos.
El destino nos embarca
en penosas latitudes,
mientras la pena te embarca
sin poder dejar virtudes.
Hay minutos en la vida
que solo ves sufrimiento,
y piensas en esa herida
que quiere romper tu aliento.
El amor queda marcado
por las lágrimas perdidas,
y el dolor encadenado
ve las noches deprimidas.
La noche viene deprisa
dejando sueños heridos,
y a veces tiene esa brisa
que deja muertos perdidos.
La soledad de la noche
despierta más las pasiones,
y quisiera poner broche
a las tristes sensaciones.
Atrás queda el Cementerio
con sus cipreses erguidos,
en algún momento serio
no quieres gestos fingidos.
El amor sigue llorando
sin ver remedio oportuno,
la memoria va pensando
“como su duelo ninguno”.
G X Cantalapiedra.
Las horas son tenebrosas
cuando las lágrimas flotan,
no existen rosas dichosas
si las penas siempre brotan.
Hay despedidas amargas
que sufren los sentimientos,
no valen palabras largas
al vivir los sufrimientos.
El destino nos embarca
en penosas latitudes,
mientras la pena te embarca
sin poder dejar virtudes.
Hay minutos en la vida
que solo ves sufrimiento,
y piensas en esa herida
que quiere romper tu aliento.
El amor queda marcado
por las lágrimas perdidas,
y el dolor encadenado
ve las noches deprimidas.
La noche viene deprisa
dejando sueños heridos,
y a veces tiene esa brisa
que deja muertos perdidos.
La soledad de la noche
despierta más las pasiones,
y quisiera poner broche
a las tristes sensaciones.
Atrás queda el Cementerio
con sus cipreses erguidos,
en algún momento serio
no quieres gestos fingidos.
El amor sigue llorando
sin ver remedio oportuno,
la memoria va pensando
“como su duelo ninguno”.
G X Cantalapiedra.