CUANDO LAS FLORES SON CARDOS
Vive la gente del valle
respirando dinamita,
y se nota algún detalle
que por su boca vomita.
No cambia mucho la gente
de aquel valle castellano,
que tienen siempre presente
cierto malestar humano.
Pasan los años deprisa
se va cambiando de estilo,
pero aparece esa brisa
que siempre tuvo su filo.
Palabras que maliciosas
comentan sus desvaríos,
los cardos nunca son rosas
tan solo rompen los bríos.
Muchos cardos borriqueros
dejan semilla perdida,
son pinchos tan traicioneros
que pueden causar herida.
Cuando se viven placeres
sin conocer la pobreza,
podrán hablar de mujeres
pero nunca de nobleza.
La montaña queda lejos
y con ella la aventura,
hay seres que dan complejos
y otras veces amargura.
La vida que gran escuela
me lo dijeron llorando,
el tiempo pasa que vuela
pero ya lo voy notando.
Los lamentos quedan rotos
en las tristes soledades,
La Seca no quiere cotos
donde reinen falsedades.
G X Cantalapiedra.
Vive la gente del valle
respirando dinamita,
y se nota algún detalle
que por su boca vomita.
No cambia mucho la gente
de aquel valle castellano,
que tienen siempre presente
cierto malestar humano.
Pasan los años deprisa
se va cambiando de estilo,
pero aparece esa brisa
que siempre tuvo su filo.
Palabras que maliciosas
comentan sus desvaríos,
los cardos nunca son rosas
tan solo rompen los bríos.
Muchos cardos borriqueros
dejan semilla perdida,
son pinchos tan traicioneros
que pueden causar herida.
Cuando se viven placeres
sin conocer la pobreza,
podrán hablar de mujeres
pero nunca de nobleza.
La montaña queda lejos
y con ella la aventura,
hay seres que dan complejos
y otras veces amargura.
La vida que gran escuela
me lo dijeron llorando,
el tiempo pasa que vuela
pero ya lo voy notando.
Los lamentos quedan rotos
en las tristes soledades,
La Seca no quiere cotos
donde reinen falsedades.
G X Cantalapiedra.