DESDE LA SECA A VALLADOLID
Por el camino directo
sientes la tierra a tu lado,
pensando que existe el gesto
de vivir siempre encantado.
Desde La Seca pensando
entre viñedos altivos,
que pueden ir alegrando
muchos distintos motivos.
Ir deprisa a Valladolid
entre pinos piñoneros,
es conocer cierto perfil
de sus fríos mañaneros.
Por los llanos de Castilla
se divisan los pinares,
con verdor de maravilla
en muchos de sus lugares.
Pasar deprisa Serrada
lo mismo que Villanueva,
es empezar la jornada
con una conciencia plena.
Puente Duero de pasada,
con sus brisas heladoras,
alguna historia contada
hacen ver las tristes horas.
En el Pinar de Antequera
entre pinos temblorosos,
se vive la primavera
con sus momentos dichosos.
Valladolid nos espera
marcando siempre camino,
viendo el Pisuerga a tu vera
que tiene su bello signo.
Estas tierras castellanas
cargadas de penitentes,
me parecen más humanas
cuando las tengo presentes.
G X Cantalapiedra.
Por el camino directo
sientes la tierra a tu lado,
pensando que existe el gesto
de vivir siempre encantado.
Desde La Seca pensando
entre viñedos altivos,
que pueden ir alegrando
muchos distintos motivos.
Ir deprisa a Valladolid
entre pinos piñoneros,
es conocer cierto perfil
de sus fríos mañaneros.
Por los llanos de Castilla
se divisan los pinares,
con verdor de maravilla
en muchos de sus lugares.
Pasar deprisa Serrada
lo mismo que Villanueva,
es empezar la jornada
con una conciencia plena.
Puente Duero de pasada,
con sus brisas heladoras,
alguna historia contada
hacen ver las tristes horas.
En el Pinar de Antequera
entre pinos temblorosos,
se vive la primavera
con sus momentos dichosos.
Valladolid nos espera
marcando siempre camino,
viendo el Pisuerga a tu vera
que tiene su bello signo.
Estas tierras castellanas
cargadas de penitentes,
me parecen más humanas
cuando las tengo presentes.
G X Cantalapiedra.