SILENCIO, QUE PARECE HABLAR EL VIENTO
Cuando La Seca suspira por algún caso siniestro,
parece que el viento gira y el desastre siembra aliento.
La Seca como testigo de penas y sufrimientos,
sabe calmar el castigo con sus buenos sentimientos.
Dicen que vuelas las flores que tienen muchos almendros,
y se despiertan olores en los campos de viñedos.
Cañadas que son historias con sus muchos complementos,
vendimias que fueron glorias aunque soplaran los vientos.
Los labradores airosos que conocen los lamentos,
viven sus días dichosos buscando nuevos inventos.
Silencios de Campo Santo, silencios de Cementerio,
la vida produce llanto en cualquier momento serio.
Siento la voz de mi tierra por el Camino del Puerto,
y en su sentimiento encierra tener coraje y aliento.
No llores por la mañana, si quieres sentir al viento,
la vida parece vana si tienes impedimento.
Viñedos por los caminos, pinares cerca del Duero,
hay tan bonitos destinos que me suena a romancero.
Cuando la tarde termina entre brisas y deshielos,
el labrador determina que habrá que labrar los suelos.
Campos que son maravilla, Caminos que dan consuelo,
las laderas de mi Villa a veces levantan vuelo.
Con promesas y templanzas, voy caminando hacia el Duero,
nunca precise alabanzas en mi rumbo aventurero.
Cuando el viento va soplando sin decirte ni un te quiero,
vives quizá murmurando lo que es amor verdadero.
Campanas que suenan tristes cuando llaman a un entierro,
en sus sonidos persisten el llanto de un pueblo entero.
G X Cantalapiedra.
Cuando La Seca suspira por algún caso siniestro,
parece que el viento gira y el desastre siembra aliento.
La Seca como testigo de penas y sufrimientos,
sabe calmar el castigo con sus buenos sentimientos.
Dicen que vuelas las flores que tienen muchos almendros,
y se despiertan olores en los campos de viñedos.
Cañadas que son historias con sus muchos complementos,
vendimias que fueron glorias aunque soplaran los vientos.
Los labradores airosos que conocen los lamentos,
viven sus días dichosos buscando nuevos inventos.
Silencios de Campo Santo, silencios de Cementerio,
la vida produce llanto en cualquier momento serio.
Siento la voz de mi tierra por el Camino del Puerto,
y en su sentimiento encierra tener coraje y aliento.
No llores por la mañana, si quieres sentir al viento,
la vida parece vana si tienes impedimento.
Viñedos por los caminos, pinares cerca del Duero,
hay tan bonitos destinos que me suena a romancero.
Cuando la tarde termina entre brisas y deshielos,
el labrador determina que habrá que labrar los suelos.
Campos que son maravilla, Caminos que dan consuelo,
las laderas de mi Villa a veces levantan vuelo.
Con promesas y templanzas, voy caminando hacia el Duero,
nunca precise alabanzas en mi rumbo aventurero.
Cuando el viento va soplando sin decirte ni un te quiero,
vives quizá murmurando lo que es amor verdadero.
Campanas que suenan tristes cuando llaman a un entierro,
en sus sonidos persisten el llanto de un pueblo entero.
G X Cantalapiedra.