LA SECA: EL VIENTO DE LA MAÑANA...

EL VIENTO DE LA MAÑANA
Sentí la voz de mi tierra
entre brisas de esperanza,
y vi que el llorar encierra
muchas frases de templanza.

Una luz en la mañana
alegró la vida mía,
haciendo la vida sana
mientras no existe porfía.

Las campanas van sonando
yo no sé, sí de alegría,
pero las noté llorando
al verlas el otro día.

Miré corriendo a la torre
brillando su sintonía,
un eco constante corre
dejando su melodía.

Sonidos que llevo dentro
de esa campana María,
ocupando el bello centro
con sus ecos de armonía,

El viento de la mañana
me ofrece los buenos días,
al tiempo que mí campana
nos habla de noches frías.

Son sonidos de mí tierra
que saben de simpatía,
ellos pasaron la guerra
entre sombras de agonía.

El viento de la mañana
nos despierta con su brisa,
y la campana cristiana
nos llama con su sonrisa.

Puede que venga la noche
dejando siempre su prisa,
más no quiero su reproche
ni ver que a mí villa eclipsa.
G X Cantalapiedra.