MIRANDO A MIS RAÍCES
Que yo no puedo negarlo
ni sentirme traicionero,
mi nombre debo cuidarlo
cómo que fui siempre obrero.
Nací siendo niño obrero
y caminé sin temores,
fui tan solo jornalero
que conocí los sudores.
No puedo cambiar de estrella
ni vivir de señorito,
dicen que la noche es bella
cuando se vive del mito.
Sin negar a mis raíces
ni suplicar oratorio,
mantengo las cicatrices
en pacto con el demonio.
Cómo obrero voy sintiendo
en las claras de la luna,
y nunca voy pretendiendo
el hacer grande fortuna.
Sin olvidar mis andadas
ni mis pasos por la vida,
busco las sendas pisadas
que no me causen herida.
La vida nos va marcando
con sus huellas prodigiosas,
somos seres que pensando
buscamos a veces rosas.
Más no buscamos niveles
ni presumir de elegancia,
de nada valen carteles
si no quieres arrogancia.
Jornalero de la tierra
entre brisas castellanas,
en mí corazón se encierra
mis señas que son humanas.
G X Cantalapiedra.
Que yo no puedo negarlo
ni sentirme traicionero,
mi nombre debo cuidarlo
cómo que fui siempre obrero.
Nací siendo niño obrero
y caminé sin temores,
fui tan solo jornalero
que conocí los sudores.
No puedo cambiar de estrella
ni vivir de señorito,
dicen que la noche es bella
cuando se vive del mito.
Sin negar a mis raíces
ni suplicar oratorio,
mantengo las cicatrices
en pacto con el demonio.
Cómo obrero voy sintiendo
en las claras de la luna,
y nunca voy pretendiendo
el hacer grande fortuna.
Sin olvidar mis andadas
ni mis pasos por la vida,
busco las sendas pisadas
que no me causen herida.
La vida nos va marcando
con sus huellas prodigiosas,
somos seres que pensando
buscamos a veces rosas.
Más no buscamos niveles
ni presumir de elegancia,
de nada valen carteles
si no quieres arrogancia.
Jornalero de la tierra
entre brisas castellanas,
en mí corazón se encierra
mis señas que son humanas.
G X Cantalapiedra.