LOS NOVILLOS LASECANOS
Se va notando el ambiente
en las calles lasecanas,
existe la buena gente
de costumbres castellanas.
Los novillos en La Seca
son tradiciones de siglos,
suelen tocar cierta tecla
para romper los sigilos.
Encierros que son seguidos
en los más raros lugares,
entre gritos permitidos
en muchos de sus hogares.
La Seca siente su fiesta
que deja mucha templanza,
ningún complejo le resta
en tan bonita balanza.
Los novillos van llegando
entre sueños naturales,
su fiesta va acaparando
muchos momentos ideales.
Peñas que marcan veredas
entre brisas lasecanas,
canticos donde se enredan
ecos que alegran mañanas.
Las talanqueras del miedo
dejan pensar a la gente,
nadie piensa en el enredo
al ver los toros de frente.
Los novillos van llegando
con sus intenciones brutas,
a su paso van dejando
inquietudes absolutas.
Las mañanas del encierro
vienen cargadas de encanto,
sus talanqueras con hierro
quieren olvidar el llanto.
G X Cantalapiedra.
Se va notando el ambiente
en las calles lasecanas,
existe la buena gente
de costumbres castellanas.
Los novillos en La Seca
son tradiciones de siglos,
suelen tocar cierta tecla
para romper los sigilos.
Encierros que son seguidos
en los más raros lugares,
entre gritos permitidos
en muchos de sus hogares.
La Seca siente su fiesta
que deja mucha templanza,
ningún complejo le resta
en tan bonita balanza.
Los novillos van llegando
entre sueños naturales,
su fiesta va acaparando
muchos momentos ideales.
Peñas que marcan veredas
entre brisas lasecanas,
canticos donde se enredan
ecos que alegran mañanas.
Las talanqueras del miedo
dejan pensar a la gente,
nadie piensa en el enredo
al ver los toros de frente.
Los novillos van llegando
con sus intenciones brutas,
a su paso van dejando
inquietudes absolutas.
Las mañanas del encierro
vienen cargadas de encanto,
sus talanqueras con hierro
quieren olvidar el llanto.
G X Cantalapiedra.