UN MUSEO ETNOLÓGICO
Los lasecanos entienden
sus costumbres y sus cruces,
y muchas cosas se pierden
por ver la historia sin luces.
Los años se van pasando
y dejándonos recuerdos,
y un museo esta clamando
entre los hombres más cuerdos.
La Seca tiene su historia
que debe siempre guardarse,
hoy usamos la memoria
para poder enterarse.
Sentir la tierra gritando
entre pura etnología,
y ver la vida pasando
con su mejor fantasía.
Recordando etnología
entre viejas tradiciones,
y sentir la tierra mía
que rebosa de emociones,
Las costumbres son razones
que debemos conservarlas,
ellas nos dan ilusiones
y un lugar para admirarlas.
Los lasecanos sentimos
tradiciones y leyendas,
y a la vez fuerte decimos
que recordamos sus sendas.
Un grito de los viñedos
para trazar su pasado,
herramientas con sus credos
en aquel tiempo añorado.
La Seca quiere razones
que se tengan muy presentes,
un museo da sensaciones
a todas las buenas gentes.
G X Cantalapiedra.
Los lasecanos entienden
sus costumbres y sus cruces,
y muchas cosas se pierden
por ver la historia sin luces.
Los años se van pasando
y dejándonos recuerdos,
y un museo esta clamando
entre los hombres más cuerdos.
La Seca tiene su historia
que debe siempre guardarse,
hoy usamos la memoria
para poder enterarse.
Sentir la tierra gritando
entre pura etnología,
y ver la vida pasando
con su mejor fantasía.
Recordando etnología
entre viejas tradiciones,
y sentir la tierra mía
que rebosa de emociones,
Las costumbres son razones
que debemos conservarlas,
ellas nos dan ilusiones
y un lugar para admirarlas.
Los lasecanos sentimos
tradiciones y leyendas,
y a la vez fuerte decimos
que recordamos sus sendas.
Un grito de los viñedos
para trazar su pasado,
herramientas con sus credos
en aquel tiempo añorado.
La Seca quiere razones
que se tengan muy presentes,
un museo da sensaciones
a todas las buenas gentes.
G X Cantalapiedra.