EN EL ALTO DE SAN ROQUE
En el alto de San Roque
con el corazón herido,
la vida camina a bloque
al ver un rumbo perdido.
Cenizas que son recuerdos
de las gentes de mi tierra,
momentos que son tan cuerdos
que el aire vuela y no entierra.
El alto lleno de historia
es un brillo en la distancia,
me hablaron que existe gloria
en tardes con elegancia.
El paisaje se divisa
desde distintos lugares,
San Roque tiene esa brisa
que hace bellos los cantares.
Sombras de amor con pesares
hacen la ermita famosa,
son pequeños sus altares
aunque su vista es preciosa.
Olmos de siglos cargados
mal heridos y abatidos,
nos parecen humillados
secos y medio podridos.
Esa cuesta de San Roque
llena de grandes silencios,
puede que pida un retoque
para no tener desprecios.
La ermita marca camino
en las grandes soledades,
es un alto tan divino
que se divisan verdades.
Silencio, que silba el viento
y La Seca esta dormida,
San Roque tiene ese aliento
de ser triste despedida.
G X Cantalapiedra.
En el alto de San Roque
con el corazón herido,
la vida camina a bloque
al ver un rumbo perdido.
Cenizas que son recuerdos
de las gentes de mi tierra,
momentos que son tan cuerdos
que el aire vuela y no entierra.
El alto lleno de historia
es un brillo en la distancia,
me hablaron que existe gloria
en tardes con elegancia.
El paisaje se divisa
desde distintos lugares,
San Roque tiene esa brisa
que hace bellos los cantares.
Sombras de amor con pesares
hacen la ermita famosa,
son pequeños sus altares
aunque su vista es preciosa.
Olmos de siglos cargados
mal heridos y abatidos,
nos parecen humillados
secos y medio podridos.
Esa cuesta de San Roque
llena de grandes silencios,
puede que pida un retoque
para no tener desprecios.
La ermita marca camino
en las grandes soledades,
es un alto tan divino
que se divisan verdades.
Silencio, que silba el viento
y La Seca esta dormida,
San Roque tiene ese aliento
de ser triste despedida.
G X Cantalapiedra.