DE MIS SOLEDADES VENGO
Cuando te falla la vista y sueñas cosas profanas,
la soledad te despista aunque suenen las campanas.
Soledad de amargo lecho en las horas solitarias,
condena que siente el pecho entre promesas diarias.
La soledad de la vida cuando la noche se acaba,
a veces traza una herida con su flecha envenenada.
Soledad de mi destino copla que nunca me llama,
desgarrada busca tino y sobre los campos clama.
Es la soledad mi rumbo en esta fecha añorada,
por destino tengo el mundo pero sin hora marcada.
Soledades del camino que no conocen etapas,
quisiera ser adivino para caminar sin mapas.
A mi soledad me abrazo, mi mente esta ilusionada,
formamos un fuerte lazo que broto desde la nada.
El día que sopla el viento y silba en la madrugada,
mi soledad gana aliento sin sentirse enamorada.
Las penas son los testigos de esta soledad soñada,
soledades sin amigos y sin verse iluminada.
De mis soledades vengo, sin camino ni esperanza,
y en el corazón retengo las luces de una añoranza.
Los temores se acentúan cuando no existe balanza,
a veces se perpetúan porque no tienen templanza.
Soledad de soledades, caminos sin madrugada,
palabras con falsedades que saben de encrucijada.
Mañana mis soledades seguirán encandiladas,
ellas se vuelven verdades en las tardes malogradas.
La soledad no es castigo ni una flecha dislocada,
la veo como a un amigo cuando acude a tu llamada.
G X CANTALAPIEDRA
Cuando te falla la vista y sueñas cosas profanas,
la soledad te despista aunque suenen las campanas.
Soledad de amargo lecho en las horas solitarias,
condena que siente el pecho entre promesas diarias.
La soledad de la vida cuando la noche se acaba,
a veces traza una herida con su flecha envenenada.
Soledad de mi destino copla que nunca me llama,
desgarrada busca tino y sobre los campos clama.
Es la soledad mi rumbo en esta fecha añorada,
por destino tengo el mundo pero sin hora marcada.
Soledades del camino que no conocen etapas,
quisiera ser adivino para caminar sin mapas.
A mi soledad me abrazo, mi mente esta ilusionada,
formamos un fuerte lazo que broto desde la nada.
El día que sopla el viento y silba en la madrugada,
mi soledad gana aliento sin sentirse enamorada.
Las penas son los testigos de esta soledad soñada,
soledades sin amigos y sin verse iluminada.
De mis soledades vengo, sin camino ni esperanza,
y en el corazón retengo las luces de una añoranza.
Los temores se acentúan cuando no existe balanza,
a veces se perpetúan porque no tienen templanza.
Soledad de soledades, caminos sin madrugada,
palabras con falsedades que saben de encrucijada.
Mañana mis soledades seguirán encandiladas,
ellas se vuelven verdades en las tardes malogradas.
La soledad no es castigo ni una flecha dislocada,
la veo como a un amigo cuando acude a tu llamada.
G X CANTALAPIEDRA