LA SECA: A ANTONIO DOMINGUEZ CAMAÑO...

A ANTONIO DOMINGUEZ CAMAÑO

En La Seca las campanas
suenan a clamores tristes,
han sonado de mañana,
y un amigo ya no existe.

Toñín amigo de infancia
y de juergas juveniles,
luego vino la distancia
para cambiar de perfiles.

Emigración sin control
ni saber donde es la meta,
busco cada cual su rol
siempre de manera inquieta.

Desde Calpe de Alicante
Antonio formo su vida,
trabajando muy constante
sin dejar hora perdida.

Pero la muerte castiga
cuando menos la esperamos,
y a la familia la obliga
a llorar al ser que amamos.

Desde aquel Peñón de Ifach,
donde se respira aliento,
todo parece hoy normal,
aunque exista el sufrimiento.

Antonio amigo de siempre,
lamento tu despedida,
he de tenerte presente
en el resto de mi vida.