Eran los años finales del siglo XIX, cuando llegada la fecha de la fiesta del Toro de la Vega, segundo martes del mes de septiembre, el señor “Ronjolilla” decidió ir a demostrar su valor frente aquel toro que como siempre era un toro grande y bravo. Él salió de La Seca que era su villa donde vivía, y decidido con su burro y su lanza se marchó camino de Tordesillas, allí demostró su valor matando con su lanza al toro que imponía por su tamaño y bravura, no a muchos metros del famoso Puente Romano que era el principio del limite del torneo, los jóvenes de Tordesillas al ver que el Toro de La Vega había sido eliminado por un forastero, quisieron agredirle, y tuvo que ser el señor Fabri del pueblo de Serrada que revólver en mano desde su caballo defendiera su integridad física, más tarde la guardia civil le protegió hasta llegar al termino de La Seca, son recuerdos de la gente mayor de La Seca.
A la memoria de mi padre, amigo intimo del hijo de “Ronjolilla”.
G. X. CANTALAPIEDRA
A la memoria de mi padre, amigo intimo del hijo de “Ronjolilla”.
G. X. CANTALAPIEDRA