Me gusta mucho esta
foto, hace unos días escribí sobre esta
familia y me he quedado un poco impresionado por la sonrisa tan enigmática que muestra toda ella, y sobre todo Crispín, con el que tanto hablábamos y tantas preguntas nos hacia cuando estábamos en el
pueblo de vacaciones, en el
bar, el
puente o por cualquier otro lugar cercano.
Y esa jarra de vino que salía del frigorífico siempre en su punto, ahora bien lo de
amigo Primilla yo no lo tengo tan claro como mi amigo Emigrante.
Me sucede lo
... (ver texto completo)