Ay, ay, ay… Esa borrica y su retoño me recuerdan algo que para mi fue especialmente querido, y a la vez recordado, cuando has puesto esta
foto.
Se da la circunstancia, que cuando vivía con mis padres en el chalé bioclimático, que estaba situado a unos metros de la población, nuestra borrica trajo al mundo un retoño que más tarde se deshicieron de él, con verdadera pena para todos nosotros.
El retoño (Buche ó bebe de la borrica), era la atracción de todos los niños de nuestro
pueblo, que cuando
... (ver texto completo)