En fin...Cuenca a la que de verdad quiero, se puede asemejar en vuestra imaginación a lo que se describe en esta página, pero la realida es bien distinta. Ya no sólo no quedan aquellos maestros, ni el de la gran escuela publica, ni el de la pequeña "jaula", ni siquiera pajaros o polluelos que acoger en sus nidos. Por jugar a darle doble sentido, sólo quedan algunos pájaros en la cabeza de algún romantico venido a político, que se empeña en disfrazar lo evidente. Si lo dudais, pasad cualquier rato ... (ver texto completo)