A mí el garrafón no me afecta mucho porque no suelo beber, pero sí que es verdad que las pocas veces que lo hago en La Tremenda no me lo puedo ni acabar de lo mal que sabe, así que allí ya opto por no beber nada de alcohol nunca. Tenía que nevar más sábados para que se quedara gente en Castronuño, eh? Jeje. A ver si en carnaval nos quedamos a dar ambientillo a los quintos, vale? Besos.