Cada uno tiene sus ilusiones y vive lo que quiere, con la intensidad que quiere y de la forma que quiere. No es cierto que solo vivamos para las
fiestas, pero hay que entender la ilusión que suponen cada año,
Traspinedo es un
pueblo pequeño en el que nos conocemos todos y en fiestas se produce una unión entre todos los traspindejos para pasarlo bien. Cada uno es
feliz como quiere y el pueblo, pueblo y más pueblo no creo que tenga nada de malo.