BUSCANDO CAMINOS SIN SALIDA
Dicen los viejos refranes. Que quien mal anda, mal acaba, es cierto, el noventa y nueve por ciento de las veces pronosticado así es. Aquel hombre que paso con su coche de largo por Tordesillas, hace más de cincuenta y seis años, termino muy mal su vida, hace ya bastantes años, llegó a mis oídos, que murió de SIDA, en el Hospital Río Hortega, en la U, V, I. de Valladolid, ese hombre de difícil apodo, y muy mala fama, siendo mujeriego y camelador de mujeres que arrastro ... (ver texto completo)
Dicen los viejos refranes. Que quien mal anda, mal acaba, es cierto, el noventa y nueve por ciento de las veces pronosticado así es. Aquel hombre que paso con su coche de largo por Tordesillas, hace más de cincuenta y seis años, termino muy mal su vida, hace ya bastantes años, llegó a mis oídos, que murió de SIDA, en el Hospital Río Hortega, en la U, V, I. de Valladolid, ese hombre de difícil apodo, y muy mala fama, siendo mujeriego y camelador de mujeres que arrastro ... (ver texto completo)