Al término de nuestra terrible guerra civil, Franco maniobró hábilmente para permanecer al margen de la Segunda Guerra Mundial y sus desastrosas consecuencias, y aunque España fue posteriormente bloqueada económica y comercialmente, y atacada a escala internacional con propaganda, radios, maquis y sabotajes permanentes de las izquierdas internas, consiguió estructurar el país y hacer que creciera con los Planes de Desarrollo a tasas del 6% anual en el periodo de 1955-1975, con una política de viviendas (que hace que los españoles seamos todavía el primer país del mundo en propiedad de vivienda por habitante) y con una infraestructura industrial a través del Instituto Nacional de Industria que situó a España en 1975 como la séptima potencia industrial del mundo, con un Producto Interior Bruto (PIB) del 79% de la media del entonces Mercado Común Europeo.
Un merecido homenaje al hombre que durante casi 40 años gobernó España, rescatándola primero del caótico y sangriento marasmo revolucionario al que unos intelectuales y políticos sectarios y enloquecidos habían conducido, ofreciendo a la población obrera y campesina el paraíso terrenal bajo las botas de Lenin y Stalin.
Un merecido homenaje al hombre que durante casi 40 años gobernó España, rescatándola primero del caótico y sangriento marasmo revolucionario al que unos intelectuales y políticos sectarios y enloquecidos habían conducido, ofreciendo a la población obrera y campesina el paraíso terrenal bajo las botas de Lenin y Stalin.