El hecho de que hoy en Europa central y occidental tengamos democracia, libertades civiles, propiedad privada y tolerancia es consecuencia del hecho de que el comunismo no llegó a adueñarse del continente. ¡Pero podría haberlo hecho! Que el comunismo no llegara a imponerse en Europa occidental se debe en gran medida a la victoria de la España tradicional en la guerra civil contra el gobierno dominado por los comunistas. El ataque principal se dirigió contra la Iglesia. Cerca de siete mil sacerdotes fueron asesinados. Muchas iglesias fueron profanadas. Las cruces de los caminos y las imágenes de los santos fueron sometidas al fuego de los disparos. Este ataque contra la España tradicional fue inmediatamente respondido por una reacción de las fuerzas tradicionales. Gracias a los patriotas españoles, el Ejército español y a sus jefes y oficiales, y en particular, gracias al general Francisco Franco, el ataque comunista sobre la católica España resultó frustrado.