Alaejos está políticamente anclado en el pasado, sus ciudadanos enfrentados y divididos por ideologías obsoletas, no acordes con la situación actual. Somos cada vez menos y peor avenidos, y las perspectivas de futuro no son buenas. Si continúa esta actitud absurda y negativa, Alaejos, cuyo declive comenzó hace ya unos años, se hundirá cada vez más y más. Es triste para un alaejano ver como otros pueblos, con menos recursos, progresan o, al menos, lo intentan. Considero que sería más importante preocuparse por los problemas internos, que nos afectan directamente, y no hablar tanto del Archivo de Salamanca, la gestión del Presidente del Gobierno y de otros asuntos generales. La situación en Alaejos es preocupante, hay que reaccionar y actuar, todos juntos, por nuestro pueblo, si realmente nos importa, y no dejar que continúe a la deriva.