adiós, VALDENARROS

Podrán decir que todos los otoños son iguales, que hay sobredosis de los mismos silencios cayendo lentamente en paracaídas. Que es una época que no entiende de equilibrio, donde las mentes acusan el enviste del viento y las hojas abandonan las reglas. Se teme más que nunca esa incipiente locura que nunca acabamos de entender, porque la soledad presiona brutalmente.
Pero cuando hay un dolor que retuerce por dentro, cuando la presencia se convierte en ausencia y encuentra el camino de no volver jamás; entonces y solo entonces podrán decir que no todos los otoños son iguales... Hay algunos que cuesta mucho superar.
(20 de Octubre de 2017)