Hay una máxima en la vida que dice algo así: si das, recibirás el doble. Y siempre se cumple, pero para eso la generosidad debe ser desinteresada y sólo es así cuando nace de la amistad. Cuando alguien no da nada y espera recibir todo a cambio, la amistad te convierte en un ventajista, y la generosidad no es otra cosa que puro egoísmo. Es como esperar el sorteo de la lotería de la familia y suspirar porque te toque el gordo cuando no has comprado ni un sólo boleto y además has intentado quitar todos ... (ver texto completo)