Ya está ahi la carreta, la carreta del tío Crispín, lo ha dicho el viento, el polvo y el eco del carrascal. Ya entra por las eras, con calma y serenidad, como remansando el tiempo en pura contemplación. Entra en las calles del pueblo, rodeadas de sus historias,, los niños la esperamos y el tío Crispín, con una suave sonrisa nos deja montar. De un rayado talego, saca chorizo y pan, con una pequeña navaja, hace trozos y nos dá, sentados en las talegas, comemos chorizo con pan. Ya va bajando la cuesta, ... (ver texto completo)
Me gustan tus relatos, son Historia de Blacos, o lo que es lo mismo historia de todos los que somos de Blacos. sigue acercando tus recuerdos a esta pagina, yo te doy las gracias.
Te marchas esculpiendo dentro de mí nuestra canción,
marcando los silencios y las notas,
ignorando vanidoso mi súplica de amante;
mas quizá cuando vuelvas
ya no encuentres ni mi desnudez,
ni mis ígneas palabras.
CAMPOS DE SORIA EN OTOÑO

Llego el otoño marcando
sus brisas de frío viento,
y a su paso va dejando
soledades sin aliento.

En estos pueblos de Soria
donde respiras silencio,
se te viene a la memoria ... (ver texto completo)
Gracias a ti por animar con tus poemas esta solitaria página. Un beso.
Ya está ahi la carreta, la carreta del tío Crispín, lo ha dicho el viento, el polvo y el eco del carrascal. Ya entra por las eras, con calma y serenidad, como remansando el tiempo en pura contemplación. Entra en las calles del pueblo, rodeadas de sus historias,, los niños la esperamos y el tío Crispín, con una suave sonrisa nos deja montar. De un rayado talego, saca chorizo y pan, con una pequeña navaja, hace trozos y nos dá, sentados en las talegas, comemos chorizo con pan. Ya va bajando la cuesta, ... (ver texto completo)
CAMPOS DE SORIA EN OTOÑO

Llego el otoño marcando
sus brisas de frío viento,
y a su paso va dejando
soledades sin aliento.

En estos pueblos de Soria
donde respiras silencio,
se te viene a la memoria ... (ver texto completo)
Escucho al otoño deshilar
los bordes resecos de las hojas tintadas;
y yo callada,
esperando que su benevolencia dé cobijo a mi soledad.
LA FÁBULA DEL CAMINO Y EL GRILLO (Un poco de comprensión)

El camino, un tránsito, un lugar físico que en pocas palabras nos permite ir de un sitio a otro. Pero a veces el camino al mismo tiempo que enseña un itinerario nos acerca a una vida, a muchas vidas. El camino de Machado se refiere a la vida, "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Es decir nuestra vida es un camino, ese tránsito entre un principio y un final. Por eso el poeta añade, "al andar se hace camino, y al volver la ... (ver texto completo)
gracias de todo corazon, me he emocionado y se me ha escapado alguna lagrima. veo que de alguna manera entiendes algo que pasa en el pueblo aunque el miedo o la comodidad no deja decirlo. y no me refiero ati. gracias
LA FÁBULA DEL CAMINO Y EL GRILLO (Un poco de comprensión)

El camino, un tránsito, un lugar físico que en pocas palabras nos permite ir de un sitio a otro. Pero a veces el camino al mismo tiempo que enseña un itinerario nos acerca a una vida, a muchas vidas. El camino de Machado se refiere a la vida, "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Es decir nuestra vida es un camino, ese tránsito entre un principio y un final. Por eso el poeta añade, "al andar se hace camino, y al volver la ... (ver texto completo)
Alejandro sigue con sus relatos que tanto me gustan, todos, pero el de la Ermita y el del Molino, especiales..
El ultimo molinero nos trae aires del pasado, cuando ni siquiera corríamos por las calles del pueblo, es nuevo para la pagina, y a mi me interesa mucho.
Luego esta Jesus que no se olvida de saludarnos y que contribuye siempre a mantener viva esta vía de comunicación, Luego esta el...... que aunque se dio de baja, ha decidido volver a incordiar. demostrando que los grillos son duros de ... (ver texto completo)
ORGULLO

Solo cambiaré cuando me muera... Y llegó el otoño.
En los últimos días, desde el momento que te leí Pepito, he pasado por distintos estados de ánimo, pero al final me quedo con uno, la perplejidad. Entiendo perfectamente que te equivocaras de objetivo, porque es fácil apuntarse a la afición de criticar al Baraka, que siempre lo pone en bandeja. Lo que ya no entiendo tanto es que pienses que mi primo es el mejor. Puede que lo sea, depende del motivo y las circunstancias, pero así en general en lo único que el Baraka puede ser el mejor es en elegir compañera de viaje, aunque hasta esto es probable que se lo discuta más de uno, aunque sólo sea por fastidiar, o por calzonazos que es lo más seguro. El acierto pleno es a la hora de calificar a la peña del sombrero. No somos mejores ni peores que nadie, pero sí somos diferentes y únicos, al menos los únicos que llevamos 25 años juntos, un cuarto de siglo discutiendo por la noche y siendo amigos por la mañana. Y te aseguro que es un logro que ha superado barreras de insidias, diferencias, desprecios y hasta esas miradas de maldad que tanto te preocupan. Y dicho esto no consigo deshacerme de la perplejidad. Mira, te voy a poner un ejemplo. A toda una leyenda del fútbol, Luís Aragonés, le preguntaron un día su opinión sobre alguno de sus enemigos y contesto, " yo no necesito tener más amigos, tengo suficientes". Yo podría decir lo mismo pero le voy a dar la vuelta. Yo por suerte tengo muchos amigos, pero no me importaría tener más, porque a la amistad siempre le doy mucha importancia. A lo que no le doy ninguna importancia es a los enemigos, si es que los tengo, que según dices sí que hay alguno en la viña del señor. Yo lo dudo, porque para tener enemigos hay que ser alguien importante y poderoso, y yo no soy ni una cosa ni otra. Aunque sí es cierto que hay gente que se apunta a la enemistad como a la rifa de un jamón en una tarde del fútbol. Compran los números y esperan a ver si les toca. Hay algunos que compraron números y esperan ser agraciados, aunque mientras tanto pueden acabar siendo desgraciados, y es una pena porque yo no le deseo ninguna desgracia ni a esos enemigos, los que, según tú, cuando les das la espalda te lanzan miradas incendiarias. Podría escribir largo y tendido sobre ello, pero sería una pérdida de tiempo, porque en esta vida odiar es perder un tiempo precioso que restas a otras cosas más productivas, como puede ser pensar, leer, conversar, escuchar música, ver un atardecer en Blacos, o tomarte unas cervezas allí donde habitaba el olvido. Y así se me pueden ocurrir un millón de cosas. Hasta es más interesante ir a pescar jibiones con tu amigo el Baraka y rezar para que alguna vez pille alguno. En ese momento comenzaré a creer en los milagros. Lo que no es ningún milagro, lo aprendí hace muchos años, es que nunca le puedes caer bien a todo el mundo. Intentarlo es perder el tiempo, como lo es aferrarte a alguien tóxico que te amarga la vida y te infesta el pensamiento. Hay mucha gente buena por el mundo, búscala, que la mala por lo que veo te busca a ti cada vez que doblas una esquina en el pueblo. Yo a esa gente nunca la encuentro. De lejos no la veo porque a mi edad ya se pierde vista. Y de cerca tampoco la veo nunca. Debe ser que nuestras miradas no coinciden y por tanto no se encuentran. Es fácil, inténtalo y si eso ya me lo vas contando. A no ser que pienses que es la mía una de esas miradas torcidas que se fijan en tu espalda como un dardo envenenado. Si es así, también dímelo, que igual estamos creando un mal rollo donde sólo hay cierta presbicia por culpa de los años.
En cuanto a lo del miedo, aumenta todavía más mi perplejidad. No acostumbro a hablar de ciertas cosas nada más que con la familia, pero sí te puedo decir que he peleado en trincheras más peligrosas, en trincheras que las amenazas no eran precisamente miradas mezquinas. Y ahí he seguido, con la vista y los cinco sentidos centrados en estar por encima de la línea de tiro.

Pero cuando salgo de la trinchera, no hago muescas en el fusil ni me entretengo en mantenerme en el ojo del huracán. Busco caminos más fáciles y atractivos para olvidarme de penalidades y rencores tan burdos como gratuitos. Dejo atrás unas cosas para preocuparme de las otras que me llenan mucho y me satisfacen más.
Espero que cuando leas esto, si lo lees, seas capaz de entenderlo y mirar al frente. No te gires porque puede ser que descubras de nuevo a tu espalda miradas de odio. Puedes estar seguro que nunca será la mía, ni la del Baraka claro, que para eso lo has puesto en un altar. ... (ver texto completo)
El Sixtu sería un lince cazándolos vivos `pero luego se le olvidaba aplicarse el unguento y a las pruebas me remito. A ver si hablo con el para que me vaya cazando alguno para mí, porque yo tampoco estaba a la hora de repartir la poción mágica. Fijate que funciona, Blacos se convertiria en el pueblo más rico al oeste del Milanos. Pelo para todos, perdón, besos para todos.
Pepito, como creo que lo que parece una respuesta hacia mí es en realidad referido a otra persona, más concretamente a mi primo el soplap…….., te diré que le leas con más atención y con más intención. Yo, que no soy del pueblo y que no tengo tantas referencias para entender muchas de las cosas que decís entre líneas, veo algunas referencias que le zumban el mango, sin ir más lejos en lo último que ha escrito sobre la noche de Halloween en el Chiringuito. Te veo con un poco de acritud, a todo el mundo ... (ver texto completo)
D. E. P.

Aquí yacen apenas tres días de mi holgada existencia;
apenas una huella en un tiempo ya macilento.
No es fácil dibujar una vida
que quedará a merced del olvido,
ni arañar el corazón a la inequívoca soledad
–vigía de nuestras agónicas almas–.
Tampoco lo es respirar,
cuando en el horizonte el aire es solo incertidumbre.
Ni tan siquiera ver cómo los sueños
se presentan como verdades fingidas.
Realmente no es fácil el día a día,
aunque rezumemos libertad por los cuatro costados. ... (ver texto completo)
Cuenta la leyenda, que hace muchos años los niños de Blacos, estaban jugando en el pedregoso camino de la Villa. Se encontraron con somnoliento lagarto, meditando,"con su verde levita de abate del diablo, con un aire muy triste de viejo catedrático, los ojos hundidos de artista fracasado".. Uno de los niños que lo observaba, intentaba atraer la atención del saurio reptil, moviendo su dedo índice; pero el lagarto, con un agil y brusco movimiento, va asir apretando sus dientes en el dedo del niño, ... (ver texto completo)