El miedo provee de la desconfianza pudiendo llegarnos a paralizar. Confiar es creer en el preocupar apoyarle y sentirnos apoyados por él. En general los sorianos somos nobles, respetuosos y damos confianza. Ofrece lo mejor de ti mismo y encontrarás amigos. Un saludo, un asentimiento, una sonrisa, una palmadita en el hombro, un guiño, una mirada de complicidad provocan sentimientos amorosos que nos permiten hacer la vida mucho más llevadera.
A ver si es verdad que el nuevo alcalde se atreve. aquí cada uno hace lo que quiere eso si en beneficio propio, el pueblo no les interesa a ninguno. A uno le interesan las tierras, a otros el coto, a otros joder a todo el que pueden para sumar menos amigos a los ninguno que tienen. Y detras el troll de verdad, ese señor que mueve los hilos de las marionetas y que al final se rie de las marionetas, del público y de todos. en blacos desde hace muchos años hay un cáncer, aveces dos o tres, que solo ... (ver texto completo)
Todo lo que sea pimplar y jamar se nos da de cojones.
Y hablando de artistas, nosotros, la Peña del Sombrero, tenemos los nuestros, como no podía ser de otra manera. He aquí a nuestro maestro jamonero, ríete de los de Guijuelo y sus alrededores. También tenemos a nuestro maestro asador, al estrujaletras, al discutid@r profesional, al chistos@ empedernid@, al golfista, que no golfo, al intendente, a l@s cocinill@s, autoridades en horas bajas, nuestra matasanos particular, nuestro gay bailador vergüenza ferroviaria, también tenemos algún mueble, muy necesarios en cualquier lugar que se precie, varios especímenes que valen lo mismo para un roto que para un descosido, artistas invitados, que no falten y al maestro probador catador estomago agradecido osea “yo”. ... (ver texto completo)
Y también reyes de la farándula y coros de pajarillos. Un pueblo tan pequeño y con tanto artista por metro cuadrado, dificil de superar. Y no hablemos de las fiestas, hacen palidecer a las de Barakaldo. Creo que van a venir de Pamplona a hacer un seguimiento para sus sanfermines
De todos es conocido que Blacos es una cuna de vividores, parranderos y jugadores, pero también es bien cierto que también lo es de cantantes, de voces blancas y puras. Qué valor tienen algunos, madre mía.
Ayer día 10 de Octubre se presentó en El Burgo mi último libro "De Buena Pluma" (volumen II). Se trata de una co-edición de varios autores de "La Pluma". 300 páginas de relatos y poemas, algunos ilustrados con óleos en blanco y negro de mi compañero Carlos Aranda (excelente pintor con alguna exposición en su currículo).
Si alguien está interesado en adquirir un ejemplar, está a la venta en las librerías de El Burgo por 12 euros, y si decidís comprarmelo a mí, el precio tendrá un interesante descuento. ... (ver texto completo)
De repente se volvieron macilentas las entrelineas de mis versos. Miro de reojo por la ventana mientras sujeto con firmeza las hojas del libro. Alguien va diciendo por ahí que ha llegado el otoño.
Aún queda primavera guardada en cualquier rincón de una flor.
A un kilómetro de Blacos
el rio Milano nace,
y entre vergazas y chopos
cerca, el ganado pace
Entre peñas el agua
va alegremente corriendo,
y así su vida se fragua
y la trucha está creciendo.
Muy cerca queda la Ermita
de la Virgen de Valverde, ... (ver texto completo)
Entre que hemos sufrido averías y la pereza menudo retraso que llevo. Estoy en un sin vivir. Aclarar que lo de la avería es en mi cabeza, o ha sido en el ordenador? Bueno no sé. Pero acabo de mandar las últimas fotos de las fiestas del año pasado. A ver si encuentro un hueco en mi apretada agenda y me pongo al día, que ni siquiera he leído los últimos mensajes. Por dios, que extres. Un besazo
EL BALCÓN

Un hombre.
Una ciudad gris que huye.
Un instante de silencio.
Otra losa que soportar.
Él, quieto, cuatro metros bajo de mí,
yo, frío, cuatro sobre él.
Me mira. Me interroga.
¡Ay si yo le contara!
Hay una ventana por la que entra el silente viento de otoño. No corre, no respira, solo traspasa el asombro para robar mis hojas otoñada de versos.
A esa hora en la que me peleaba con las legañas para abrir los ojos, sonaba el cuerno en el patio. Era una época en la que los sonidos sustituían a cualquier tecnología. El del cuerno en la penumbra del amanecer pedía a los vecinos de Blacos que llevaran sus cabras a las eras. Y es que en aquellos años todos, o casi todos los vecinos de Blacos tenían alguna cabra, que era fuente de vitaminas esenciales para la alimentación. Cuando todas las cabras estaban en la era un vecino se hacía cargo de ellas ... (ver texto completo)
Sé que hay un camino oculto que me lleva hasta tu feudo. Que está plagado de bosques encantados, con ninfas que susurran cantos de sirena. Hoy he querido, sin duda metamorfosearme en princesa y en valiente, porque he anhelado traspasar los umbrales recorridos por cada paso de tu cuerpo. Ha sido entonces, al cerrar los ojos, cuando todo se ha convertido en un sueño inexistente.