En fin, voy a responder a algunas curiosidades, aún con el riesgo de que poco a poco mi querido anonimato se vaya perdiendo. Recuerdo que el mejor día que he pasado en Blacos fue en las fiestas en las que el chiringuito estaba en el pósito. Esa noche Santi me presentó a algunas de sus amigas y estuvimos de juerga hasta la salida del sol. Después unos cuantos nos fuimos a desayuna a la Venta Nueva y a la vuelta estuvimos viendo como jugaban a los bolos en la era. Yo creía que había nacido un gran ... (ver texto completo)