En mi profesión se dice: No permitas nunca que la verdad te estropee una buena noticia. Que lisa y llanamente viene a significar que lo importante es que la gente te haga caso, aunque para ello tengas que actuar, mentir, engañar, disfrazarte o renegar de lo más sagrado. Y esto viene a cuento porque después de mucho tiempo con la página más trites que un torero al otro lado del telón de acero (frase de Joaquín Sabina, no mía), llega el feroviario se saca de la chistera el conejo del abandono del pueblo ... (ver texto completo)