Satur. Una sonrisa acogedora.
Una sonrisa acogedora. Era la carta de presentación de Satur cada vez que se producía el primer “hola” o el último “adiós”. Una sonrisa acogedora envuelta en una voz cálida, cubierta de la mejor seda de la simpatía y envasada en un tono siempre amistoso y cordial. Si tenías la suerte de que fuera ella la primera persona que veías en la vuelta a Blacos disfrutabas de un recibimiento radiante, aunque fuera en esos días oscuros y encogidos del invierno. Y además yo siempre ... (ver texto completo)
Una sonrisa acogedora. Era la carta de presentación de Satur cada vez que se producía el primer “hola” o el último “adiós”. Una sonrisa acogedora envuelta en una voz cálida, cubierta de la mejor seda de la simpatía y envasada en un tono siempre amistoso y cordial. Si tenías la suerte de que fuera ella la primera persona que veías en la vuelta a Blacos disfrutabas de un recibimiento radiante, aunque fuera en esos días oscuros y encogidos del invierno. Y además yo siempre ... (ver texto completo)