AQUEL PERRO QUE VOLVIA A SU TIERRA
Era el año de 1982, aquel perro que siendo cachorro un cazador se lo llevó a su casa de la provincia de Madrid, dicho perro tenía seis meses cuando fue llevado aquel chalet de las afueras de Madrid, En ese lugar sus nuevos dueños no le daban mucha atención, apenas le daban de comer, solamente el granulado que a dicho perro no le agradaba nada, y el perro de raza podenco espero que le llevaran de caza, para elegir su camino hacia donde parecía recordar sus primeros meses de vida, Le llevaron por lugares de la provincia de Soria, y entonces reconoció sus olores de aquel tiempo de su nacimiento, sin dudarlo se escapó sin dejar huellas, y nadie sabe como ni cuando pudo llegar al chalet del Burgo de Osma donde él había nacido, estuvo según parece dando bandazos durante tres días, y por fin una tarde del otoño soriano, llegó a al lugar donde vino al mundo, ladrando con fuerza, La dueña parecía conocer aquel ladrido del perro podenco, y al salir a ver si era dicho animal, el podenco abrazo a su antigua dueña como si hubiera visto su salvación, como así fue, el teléfono del cazador que le tenía en Madrid solo para darle trabajo en sus cacerías, llamó a los cinco días, ya que le parecía imposible que dicho perro iniciara esa aventura perruna, la señora al oír la voz del cazador, le comentó que no sabia nada de dicho podenco, para quitársele de encima, y ese animal empezó a demostrar lo mucho y feliz que era en esa casa chalet del Burgo de Osma, dejando atrás el hambre y el abandono de aquel cazador que solo usaba sus perros para que cazaran en el campo incluso jabalís, viendo como ese cazador castigaba a sus perros si no cogían liebres o conejos, y si dudaban de atacar algún jabalí. La verdad que esta raza de perros suele ser inteligente, y les agrada ser respetados y queridos, no abandonados en una jaula donde viven prisioneros con hambre y el frío que suele hacer en la Castilla mesetaria. Este animal cada día se sentía más feliz en el domicilio que le vio nacer, El Burgo de Osma debe tener algo que, a estos animales podencos, les hace feliz. G X Cantalapiedra. 27 – 10 – 2026.
Era el año de 1982, aquel perro que siendo cachorro un cazador se lo llevó a su casa de la provincia de Madrid, dicho perro tenía seis meses cuando fue llevado aquel chalet de las afueras de Madrid, En ese lugar sus nuevos dueños no le daban mucha atención, apenas le daban de comer, solamente el granulado que a dicho perro no le agradaba nada, y el perro de raza podenco espero que le llevaran de caza, para elegir su camino hacia donde parecía recordar sus primeros meses de vida, Le llevaron por lugares de la provincia de Soria, y entonces reconoció sus olores de aquel tiempo de su nacimiento, sin dudarlo se escapó sin dejar huellas, y nadie sabe como ni cuando pudo llegar al chalet del Burgo de Osma donde él había nacido, estuvo según parece dando bandazos durante tres días, y por fin una tarde del otoño soriano, llegó a al lugar donde vino al mundo, ladrando con fuerza, La dueña parecía conocer aquel ladrido del perro podenco, y al salir a ver si era dicho animal, el podenco abrazo a su antigua dueña como si hubiera visto su salvación, como así fue, el teléfono del cazador que le tenía en Madrid solo para darle trabajo en sus cacerías, llamó a los cinco días, ya que le parecía imposible que dicho perro iniciara esa aventura perruna, la señora al oír la voz del cazador, le comentó que no sabia nada de dicho podenco, para quitársele de encima, y ese animal empezó a demostrar lo mucho y feliz que era en esa casa chalet del Burgo de Osma, dejando atrás el hambre y el abandono de aquel cazador que solo usaba sus perros para que cazaran en el campo incluso jabalís, viendo como ese cazador castigaba a sus perros si no cogían liebres o conejos, y si dudaban de atacar algún jabalí. La verdad que esta raza de perros suele ser inteligente, y les agrada ser respetados y queridos, no abandonados en una jaula donde viven prisioneros con hambre y el frío que suele hacer en la Castilla mesetaria. Este animal cada día se sentía más feliz en el domicilio que le vio nacer, El Burgo de Osma debe tener algo que, a estos animales podencos, les hace feliz. G X Cantalapiedra. 27 – 10 – 2026.