HABLANDO DE VALDENEBRO CON JOSÉ VESPERINA
La muerte va cabalgando por esta tierra soriana,
y a José se fue llevando al terminar la mañana.
Un vecino sin problemas nos dejó sin darse cuenta,
hablamos de los esquemas y lo que en la vida alienta.
Vesperina fue mi amigo en estas tierras sorianas,
hablamos de Valdenébro con poesías mundanas.
Se marchó sin darse cuenta con su salud desgastada,
el dolor que vive alerta marca la fecha llegada.
Cuando se marcha un amigo se anula cierta esperanza,
la muerte deja el castigo sin conocer su balanza.
La frontera de la vida son palabras amarradas,
en cualquiera despedida se oyen voces desgarradas.
Hoy las Murallas del Burgo sienten las horas marcadas,
el dolor se vuelve agudo en las fechas desgraciadas.
Cuando un amigo se marcha sin apenas despedirte
sientes como se te engancha la amistad que se resiste.
Le tendré siempre presente en estas tierras del Burgo,
hasta me parece ausente al ver su muerte un absurdo.
Los caminos de la vida siempre saben de la muerte,
aunque sueñes senda erguida a veces cuenta la suerte.
No vale lanzar razones ni comentar la desgracia,
hoy sentí las sensaciones de ver cualquier vida lacia.
Cuando se van los amigos notamos los sentimientos,
a veces somos testigos de notar los malos vientos.
G X Cantalapiedra a José Vesperina, 1 – 7 – 2026.
La muerte va cabalgando por esta tierra soriana,
y a José se fue llevando al terminar la mañana.
Un vecino sin problemas nos dejó sin darse cuenta,
hablamos de los esquemas y lo que en la vida alienta.
Vesperina fue mi amigo en estas tierras sorianas,
hablamos de Valdenébro con poesías mundanas.
Se marchó sin darse cuenta con su salud desgastada,
el dolor que vive alerta marca la fecha llegada.
Cuando se marcha un amigo se anula cierta esperanza,
la muerte deja el castigo sin conocer su balanza.
La frontera de la vida son palabras amarradas,
en cualquiera despedida se oyen voces desgarradas.
Hoy las Murallas del Burgo sienten las horas marcadas,
el dolor se vuelve agudo en las fechas desgraciadas.
Cuando un amigo se marcha sin apenas despedirte
sientes como se te engancha la amistad que se resiste.
Le tendré siempre presente en estas tierras del Burgo,
hasta me parece ausente al ver su muerte un absurdo.
Los caminos de la vida siempre saben de la muerte,
aunque sueñes senda erguida a veces cuenta la suerte.
No vale lanzar razones ni comentar la desgracia,
hoy sentí las sensaciones de ver cualquier vida lacia.
Cuando se van los amigos notamos los sentimientos,
a veces somos testigos de notar los malos vientos.
G X Cantalapiedra a José Vesperina, 1 – 7 – 2026.