EL BURGO DE OSMA: UNA TORMENTA DE VERANO ...

UNA TORMENTA DE VERANO
Ahora va camino de 45, años, aquella noche de agosto con ese calor sofocante de Madrid, aquel hombre se marchaba camino del Burgo de Osma, Soria, donde las noches refrescan y se puede bien dormir, este hombre con su coche 131, SEAT, 1430, salia sobre las doce y media de dicha noche, la Autovía de Burgos no era a esas horas muy frecuentada, al llegar sobre Alcobendas empezó a ver algún rayo en el horizonte de Somosierra, sin importarle la posible tormenta, el hombre escuchaba su radio sin temor a lo que le podía venir después, al llegar sobre Buitrago, la tormenta se hacía más fuerte, y el coche parecía notar alguna gota de agua de esa tormenta, Así continúo hasta la Cima de Somosierra, donde el silencio de la noche era total, ninguna luz encendida, el coche empezó a bajar camino de Soria, y los rayos se dejaban ver cada vez más cerca, incluso llego a cerrar las ventanillas al ver tan poderosa tormenta, el calor dentro del coche era asfixiante, y en el kilómetro 102, salió de dicha autopista camino de Riaza, los rayos seguían dejando todo como de día, luego el trueno se escuchaba cada vez más cerca, una vez en Los Altos de Ayllón la tormenta descargaba agua y granizo, eran las dos y pico de la madrugada, el resplandor sobre dichos paisajes era como si estuviera en la Luna, a la derecha de dichos Altos, existen hocinos y trozos de terreno completamente lunares, no crecen allí ni las hierbas, la claridad de los rayos era una cosa insólita, luego la oscuridad más grande, sin ningún vehículo en ese camino de Segovia a Soria, aquella noche de misterios, era parte de esas leyendas de los Altos de Ayllón, La tormenta no cesaba, solamente al llegar al Puente del Romancero de San Esteban de Gormaz, parece que dejó su forma de caer agua y granizo, y el camino hasta el Burgo de Osma, sobre las tres y pico de la madrugada fue un poco más tranquilo, Esa noche de agosto este hombre notó el miedo en su cuerpo, al estar circulando durante casi todo el camino en la soledad de esas noches castellanas donde se puede percibir cosas extrañas. G X Cantalapiedra. 25 – 4 – 2026.